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Regreso de niñas y niños a clases será benéfico para la salud psicológica

La doctora Norma Alicia Ruvalcaba Romero, jefa del Departamento de Psicología Aplicada, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), calificó como deseable que niños y niñas vuelvan a la escuela y recuperen lo que paulatinamente consideraban como perdido, como ver a otras personas fuera del núcleo familiar; y también la interacción directa con sus pares y compañeros, que muchos dejaron pausado debido a las medidas de aislamiento.

Indicó que la decisión final estará a cargo de expertas y expertos que también tomen en cuenta otros aspectos como el epidemiológico, y no sólo el psicológico.

Al ser entrevistada con motivo del Día Internacional del Niño y de la Niña, que es celebrado el 30 de abril, añadió que “cuando se dé el regreso a clases va a ser positivo. Las y los menores tienen que volver a clases con cuidado, mesura y consideración hacia los demás niños y niñas, porque no sabemos cómo estén, qué duelos están pasando, qué tan afectados están en niveles de estrés y ansiedad. Es necesario preparar ese regreso con una visión empática y de mucha consideración por las demás personas”.

Describió que el manejo preparatorio podría ser desde casa: mamás y papás podrían crear una conciencia de consideración hacia compañeros y compañeras, y hacia el cuerpo docente, que ayude en un contexto de buen trato y que amortigüe las sensaciones negativas.

La doctora María Guadalupe Covarrubias de la Torre, coordinadora de la Maestría en Psicología Clínica del CUCS, destacó que por la salud psicológica de niñas y niños sería conveniente el regreso a clases, y dio a conocer algunas estrategias para propiciar la comunicación entre niños.

Fuente: https://www.sems.udg.mx/noticias/regreso-de-ninas-y-ninos-clases-sera-benefico-para-la-salud-psicologica 

Las redes sociales y sus efectos psicologicos

En la actualidad las redes sociales tienen una gran repercusión y, en ocasiones, parece que lo que no está en las redes sociales no existe. Además, las redes sociales como Facebook o Twitter tienen efectos psicológicos positivos y negativos en las personas. Hoy en día son pocas las personas que no tienen un perfil en alguna red social, pero el uso que se le da a las redes es diferente de unas personas a otras puesto que depende de motivaciones distintas. Algunas personas utilizan las redes sociales con una finalidad profesional y otras las utilizan simplemente como una diversión, por lo tanto, el tipo de publicaciones es distinto.

En la actualidad Facebook se está utilizando por algunos psicólogos para la detección de trastornos mentales puesto que se ha puesto en evidencia que las actualizaciones de estado, los “me gusta”, las fotos, los comentarios, los grupos a los que se pertenece, los eventos que interesan y otros aspectos de Facebook dicen mucho de las personas y pueden servir de guía para la detección de un trastorno mental. Un estudio reciente de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, ha puesto de manifiesto que se pueden extraer gran cantidad de datos de Facebook para obtener un mejor conocimiento de la salud mental de las personas y detectar casos de esquizofrenia o depresión.  

La pregunta que hay que hacerse es si en las redes sociales mostramos realmente la persona que somos o creamos una identidad ideal que es solo la mejor parte de nosotros mismos. Hay personas que no cuelgan una foto de perfil suya sino de otra persona en las redes, por lo que la imagen, evidentemente, no se corresponde con la realidad y esto da muchas pistas sobre la persona que lo hace. Nuestra foto de perfil aporta mucha información psicológica, por lo tanto. De hecho, es muy habitual que escojamos con mucho cuidado la foto de perfil y el resto de fotos que publicamos en las redes sociales. Por lo tanto, en general existe una voluntad de construir una identidad virtual distinta a la real, una versión mejorada de nosotros mismos.  

Las redes sociales tienen muchos beneficios para las personas, pero también pueden suponer un riesgo si no se utilizan de forma controlada. Algunos de los riesgos son los siguientes:

  • Adicción a las redes sociales. Muchas personas, sobre todo adolescentes, no pueden estar más de un minuto sin consultar las redes sociales y sienten ansiedad cuando no tienen acceso a ellas.
  • Aislamiento. Como decíamos anteriormente, la comunicación que facilitan las redes sociales también puede suponer una forma de aislamiento para algunas personas que se encierran en casa para relacionarse solo a través de Facebook, Twitter u otras redes sociales.
  • Comportamiento antisocial. El hecho de relacionarnos solo en un entorno virtual con otras personas puede producir un comportamiento antisocial.
  • La desconexión de las redes sociales puede producir en personas adictas síntomas de ansiedad y de estrés.

Por lo tanto, es preciso realizar un uso responsable de las redes sociales, aprovechar los aspectos positivos que tienen y controlar los negativos. 

Fuente: Las redes sociales y sus efectos psicológicos | VIU. (s. f.). VIU. Recuperado 22 de junio de 2021, de https://www.universidadviu.com/co/actualidad/nuestros-expertos/las-redes-sociales-y-sus-efectos-psicologicos

 

Dejar ir: Un proceso de cambio y liberación

La vida es transitoria, así como los vínculos que hacemos a lo largo de ella. Los conflictos emocionales pueden desgastar, emplear gran parte de tu tiempo, energía y en ocasiones pueden hacer que pierdas el enfoque para dar solución y continuidad a lo que puedes hacer. ¿Cuántas responsabilidades, preocupaciones o cargas extra llevas sobre ti? ¿Te resulta cómodo llevar ese “peso emocional extra” a todos partes que vas? Quizás podrías aligerar parte de ese peso y así poder fluir más libremente por la vida.

El “dejar ir”, casi siempre es un arduo proceso, aunque sucede de manera natural cuando una persona se percata de que una situación, conducta, persona u objeto ya no cumple con ciertas funciones, entonces se hace una revaloración cognitiva, decidiendo dar un paso adelante. Aunque “dar vuelta a la página de la situación” implique mucho esfuerzo, quizás el dolor de seguir en las mismas circunstancias o con la misma relación pueden ser más grandes incluso que los temores para actuar.  

Puedes “dejar ir”: Recuerdos que te hacen daño, creencias limitantes, conductas, como hábitos no saludables o improductivos, un trabajo que no te satisface, las relaciones tóxicas, temores, las culpas, los “hubiera”, los rencores, incluso cosas que no utilizas y que pueden beneficiar a alguien más. A veces resulta más complejo “dejar ir” a las personas que amas pero que se fueron de alguna manera, aquellas que ya no quieren o pueden estar más contigo.

Fuente: https://www.psicoactiva.com/blog/dejar-ir-un-proceso-de-cambio/ 

El impacto psicológico de la pandemia de COVID-19 en México

La epidemia de COVID-19 tiene características únicas que permiten catalogarla como una crisis humanitaria o como un evento altamente estresante. Existen ya diversas publicacio­nes que reflexionan sobre cómo las personas han vivido esta experiencia y su impacto económico, a la par del psicológico en varios niveles. Aquí se hablará especialmente sobre algunos grupos de alto riesgo, entre los que se encuentran las personas que tenían alguna condición de salud mental previa, sintomatología depresiva, algún trastorno de la ansiedad y problemas con el consumo de sustancias, entre otras.

Se han descrito algunos estresores durante la cuarentena, tanto para las personas en aislamiento voluntario como para aquellas que han estado in­fectadas. Entre más se prolonga el aislamiento voluntario suele ser más es­tresante. Las indicaciones a nivel internacional tienen que ver con intentar reducir, tanto como sea posible, la duración del aislamiento social para evi­tar la aparición de emociones como el aburrimiento y el enojo, así como el incremento de conflictos familiares o la violencia intrafamiliar.

Desde la teoría del estrés, esta emergencia sanitaria siembra en terreno fértil para generar trastornos relacionados con la ansiedad y la depresión, principalmente, esto debido a que es un evento increíble e inesperado, di­fícil de procesar para la población —aunque México tuvo oportunidades para prepararse porque emergió primero en otras partes del mundo. Esta situación puede ser traumática porque representa una amenaza de vida o muerte —muchas personas van a presencialor directamente o a tener noti­cias del fallecimientos de personas cercanas—, y porque la complejidad del evento, en un contexto político y económico particular, puede activar en un grupo de personas la desesperanza y el desencanto en las instituciones.

Fuente: Torija, C. S. T. (2021, 27 mayo). El impacto psicológico de la pandemia de COVID-19 en México. COMECSO. https://www.comecso.com/las-ciencias-sociales-y-el-coronavirus/impacto-psicologico-pandemia-mexico

La importancia de la música en la Psicología

La música es una sucesión de señales acústicas que nuestros oídos recogen y envían al cerebro. Allí se descodifican y se les da significado. Y todo en fracciones de segundo. Pero, para que eso pase, el cerebro involucra a las emociones, que son las encargadas de convertir el sonido en algo comprensible.

La música nos anima, nos relaja, nos entristece, nos alegra… tiene esa capacidad de cambiar nuestro estado de ánimo, es capaz de evocar el núcleo de las estructuras responsables de nuestro universo emocional.

La música es importante en el ámbito de la Psicología, ya que se puede aplicar para ayudar a pacientes que padecen trastornos de sus estructuras cerebrales y que están relacionados con las emociones. A las personas con autismo les es más fácil comunicarse a través de la música, hay pacientes con afasia que no pueden hablar pero sí cantar…

Al escuchar música se activan las aéreas del cerebro que se encargar de la imitación y la empatía, donde están las neuronas-espejos, que actúan reflejando las acciones e intenciones de los otros como si fueran propias. De esta forma, podemos sentir el dolor de otros, su alegría, su tristeza… nos permite compartir sentimientos y emociones.

La música puede comunicar información. Une a las personas, es social. Estos son unos de los grandes poderes de la música. No podríamos haber sobrevivido a lo largo de la evolución sin cooperar ni comunicarnos, sin haber manifestado un comportamiento social con otros individuos. La música hace que nos gustemos más, que estemos más unidos, que confiemos.

Fuente: Punset, E. (s. f.). La importancia de la música en la Psicología. VNIVERSITAT DO VALENCIA. Recuperado 14 de junio de 2021, de https://www.uv.es/master-psicologia-general-sanitaria-pgs/es/blog-1285957292035/GasetaRecerca.html?id=1285969119289

7 heridas que nunca sanan y cómo afrontarlas

Te despiertas con un dolor familiar en tu corazón y no puedes recordar cuándo no estaba allí.

Has hecho todo lo posible para ayudarte. La terapia semanal; escribir un diario, hacer ejercicio y comer sano; y libros de autoayuda se amontonan en tu mesita de noche. Y, sin embargo, el dolor rara vez te deja. Incluso si lo olvidas por breves momentos, vuelve poco después, un recordatorio angustioso de que nada ha cambiado realmente.

Promesas vacías y optimismo imprudente
Las heridas que no sanan rara vez se discuten abiertamente y con frecuencia se niegan. En nuestro mundo centrado en soluciones, son empujados a las sombras o se encuentran con lugares comunes vacíos:
“Todo sucede por una razón.”
“Mirar el lado bueno.”
“Mañana es un día mejor”.

Tales sentimientos huecos solo sirven para profundizar tu desesperación al trivializarla y no reconocer la pérdida.

No todas las heridas sanan
La realidad es esta: algunas heridas siempre serán parte de ti. Y aunque no tienen que definirte, siguen siendo un recordatorio diario de los desafíos imprevistos que se te presentan.

Las siete heridas más comunes que no sanan.

Muerte de un ser querido. La pérdida de tu pareja, tus padres, un hijo o alguien muy amado es quizás el dolor más profundo que se puede experimentar. Cuando te quitan a las personas que amas, luchas por seguir adelante. Todos los días tienes el impulso de llamarlos, hablar con ellos o compartir algo con ellos, y luego te recuerdan que se han ido, dejando un espacio en tu corazón que quizás nunca se llene.

Enfermedad mental. Un paciente recordó recientemente el momento en que se dio cuenta de que su hermano tenía esquizofrenia y dijo: “Cuando el médico me dijo, no quería creer que estuviera realmente enfermo”. Aunque existen muchos tratamientos exitosos para las enfermedades mentales crónicas, los pacientes a menudo se niegan a cooperar: pueden abandonar la terapia, dejar de tomar medicamentos o depender de sus padres o seres queridos para rescatarlos.

Adicción. La adicción es una aflicción particularmente cruel porque la persona que amas todavía está ahí, pero ya no es ella misma. Para empeorar las cosas, los adictos pueden llegar a ser hábiles para mentir y explotar a quienes los aman. Desafortunadamente, la esperanza es de corta duración ya que tienden a recaer una y otra vez. Ver a alguien a quien amas caer en la adicción es un dolor que es verdaderamente desgarrador.

Enfermedad crónica. Cuando el médico te informa sobre una enfermedad, te niegas a creerlo. “No es posible”, piensas. No importa cuántas veces preguntes “¿Por qué?” no puedes encontrar una respuesta. De modo que intentas seguir adelante con tu vida mientras luchas con el temor de que tu condición pueda empeorar. Por primera vez, tu vida tiene fecha de vencimiento.

Traición. La traición de alguien cercano a ti es muy profunda. Tiene problemas para confiar en los demás y los alejas porque no quieres volver a salir lastimado. Puedes optar por aislarte o alejarte del mundo, convenciéndote de que estás mejor solo. La traición no solo te hace dudar de los demás; te hace dudar de ti mismo.

Lesión permanente. Tienes que volver a aprender a moverte por el mundo. Las tareas diarias que antes eran sencillas ahora requieren un gran esfuerzo. La gente te mira con pena o lástima, lo que te hace sentir patético y pequeño. Quieres que su lesión desaparezca, pero estás obligado a vivir con ella.

Trauma. El trauma deja una huella que perdura y puede cambiar el curso de tu vida. Puede socavar tu capacidad para sentirte seguro, confiar en los demás o moverte por el mundo sin miedo. Cuando se activa el trauma, el tiempo y el espacio se detienen y te encuentras atrapado en el sentimiento de terror que ocurrió en el momento en que ocurrió el trauma. Ese terror puede vivir dentro de ti silenciosamente o abrumarte en cualquier momento.

Cómo sobrellevar el dolor
Las heridas que no sanan no tienen por qué definirte. De hecho, cuando se manejan bien, sirven para profundizar tu humanidad y fomentar una mayor empatía y conexión con los demás. Las heridas pueden recordarte que la vida es frágil, pero también pueden recordarte que la vida es preciosa: muchos pacientes han informado que esas heridas los han inspirado a vivir el momento y apreciar más la vida.

Nadie está exento de heridas no curables. Eventualmente, aparecen en todas las vidas.

Tres formas de afrontar la situación

Convierte tu dolor en una misión. Hay muchas personas que canalizan su dolor hacia un profundo sentido de misión.

Comparte tu dolor. El aislamiento es el enemigo de la curación, así que comunícate con los demás, especialmente con aquellos que han sufrido experiencias similares. Un grupo de apoyo o terapia de grupo es una manera maravillosa y segura de practicar abrir tu corazón y dejar que otros se acerquen a ti. La oración y la meditación también te ayudarán a encontrar el significado del dolor.

Sigue creciendo. Lamentar tu dolor es importante y necesario. Pero no tiene por qué dominar tu vida. No le des poder sobre ti jugando a la víctima. Reconócelo y sigue adelante a pesar de lo que estés sintiendo. Sé un buen padre para ti mismo practicando el cuidado personal y expandiendo tus salidas creativas y sociales. Aunque es posible que el dolor nunca desaparezca, puedes reducir su volumen honrándolo, abrazándolo y avanzando con su vida.

¿Qué hacer si tu hijo tiene ataques de ansiedad?

La ansiedad es cada vez más común en edades más tempranas.
Es el temor de que ocurra alguna cosa o problema específico. Asociadas a situaciones que se cree que no se pueden controlar.
Estas crisis, causan preocupaciones y miedos exagerados, cambios en el comportamiento del niño o del joven, así como en sus patrones de sueño, alimentación y/o estado de ánimo.
El estrés suele ser una de las causas más comunes de los ataques de ansiedad.
El estrés va específicamente a aquellas situaciones que sienten que los rebasan.

Los signos y síntomas de la ansiedad más comunes incluyen los siguientes:
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual

Si bien es cierto que los ataques de ansiedad suelen ser reales, también existe la predisposición a presentarlos por un tema de pertenencia e imitación.
Están asociados de manera directa a la dificultad en el control de las emociones e impulsos.
Las emociones suelen ser permisivas y aguantadoras. No obstante, al ser ignoradas por demasiado tiempo buscan la salida abrupta a través de la ansiedad.
La inmadurez emocional juega un papel importante en los ataques de ansiedad.

Relación entre Emoción, sentimiento y pensamiento o idea.
Emoción: Aquello que experimentamos de manera Intensa, temporal y fisiológico.
Sentimiento: Es el registro de lo que la emoción nos hace sentir.
Pensamiento o idea: Es el registro mental de lo que sentimos al experimentar emociones.

Consejos para los padres.
No trates de eliminar la ansiedad o que tu hijo la evada, ayúdalo a controlarla.
No evites ciertas cosas simplemente porque le causan ansiedad al niño.
Sé positivo, pero dando juicio de realidad.
Respeta sus sentimientos, pero no los refuerces.
No refuerces otro tipo de temores.
Dale ánimos.
Enséñale que el control de las emociones es una característica que se puede desarrollar.

Consulta con el médico en los siguientes casos:
Ves a tu hijo demasiado preocupado que incluso interfiere en su escuela, sus relaciones, etc
Su miedo, su preocupación o su ansiedad le causan malestar y le resulta difícil controlarlos
Se siente deprimido, o tiene otros problemas de salud mental junto con ansiedad
Piensas que su ansiedad podría estar vinculada a un problema de salud física
Tiene pensamientos o conductas suicidas
Es posible que sus preocupaciones no se vayan por sí solas y que empeoren con el paso del tiempo si no procuras ayuda. Visita a tu médico o a un profesional de salud mental. Es más fácil tratarla si obtienes ayuda pronto.

La terapia en línea sí ayuda Y hay ESTUDIOS QUE LO AVALAN.

Que la terapia sea en línea no reduce la capacidad del profesional para comprender tus problemas y ayudarte a superarlos.


La terapia en línea es la que se lleva a cabo vía remota usando tecnología. Es conocida de diferentes formas: terapia a distancia, psicoterapia por internet, telepsicología, apoyo psicológico en línea, entre otras. Se realiza por videollamada o llamada y a través de dispositivos como computador, tablet o celular, en general tiene el mismo formato que el apoyo psicológico tradicional.Tu salud mental es igual de importante que tu bienestar físico.

La terapia en línea tiene un historial de éxito porque realmente ayuda a las personas a superar sus problemas.

Estudios han demostrado la eficacia de la terapia en línea. Asesoramiento que se ha convertido en una alternativa viable y un complemento de la terapia de consultorio.

La terapia en línea es un asesoramiento que brinda un terapeuta a su paciente a través de Internet. Una asistencia profesional que ayuda a tratar y a superar estados depresivos, ansiosos, de dolor, entre otros trastornos mentales.

Uno de los mejores beneficios de la terapia en línea es que el terapeuta se mantiene siempre con el paciente. Está disponible desde cualquier lugar que este quiera o pueda estar.

Los terapeutas en línea de buena reputación tienen la práctica y las competencias que se esperarían de un terapeuta convencional. Ya que estos se rigen por los mismos estándares y emplean los mismos métodos de ayuda que en una consulta tradicional.

Características de la terapia en línea

Este revolucionario método de ayuda a distancia tiene las siguientes características:

  • Es accesible: el paciente podrá conectarse con su terapeuta en cualquier parte del mundo y a toda hora. Es precisamente la principal característica de la terapia en línea.
  • Es seguro y privado: los sitios bien calificados respetan la privacidad del paciente. Si no quiere revelar su identidad ni rostro, tendrá derecho a no hacerlo.
  • Es confidencial: la información entre el paciente y su terapeuta queda guardada en el servidor del sitio web y solo ellos podrán acceder a ella.
  • Es menos costosa que una cita tradicional cara a cara.
  • Se trata de una alternativa conveniente para personas con discapacidad.
  • Es una solución para hombres y mujeres que se encuentran en una relación abusiva, que quieren tomar terapia sin que la pareja se entere.
  • Y también es una buena opción para parejas que sostienen una relación a distancia y desean fortalecer sus vínculos.

Además de seguir la atención psicológica tradicional vía remota, la terapia en línea permite más servicios como son: materiales psicoeducativos en línea, videos, comunicación constante a distancia.

Existen estudios sobre la efectividad y resultados de la terapia en línea, lo que ha motivado cada vez a más psicólogos y pacientes a optar por esta.

Algunos artículos y estudios son:

  • Andersson, G. (2009). Using the Internet to provide cognitive behaviour therapy. Behaviour Research and Therapy 47, 175–180.
  • Andersson, G., Nordgren, L., Buhrman, M. & Carlbring, P. (2014). Psychological Treatments for Depression Delivered via the Internet and Supported by a Clinician: An Update. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 19(3), 217-225. Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología.
  • Andersson, G., & Cuijpers, P. (2009). Internet-based and other computerized psychological treatments for adult depression: A meta-analysis. Cognitive Behaviour Therapy 38(4), 196-205.
  • Barak, Azy, et al. (2008). A comprehensive review and a meta-analysis of the effectiveness of internet-based psychotherapeutic interventions. Journal of Technology in Human Services 26(4), 109-160.
  • Day, S. & Schneider, P. (2002). Psychotherapy Using Distance Technology: A Comparison of Face-to-Face, Video, and Audio Treatment. Journal of Counseling Psychology 49(4), 499–503.
  • DeAngelis, T. (2012). Practicing distance therapy, legally and ethically. Psychology is developing guidelines for practitioners in this rapidly changing area. Monitor on Psychology 43(3). American Psychological Association.
  • Dittmann, M. (2002). Distance therapy may promote more client openness, study suggests. American Psychological Association.
  • Epstein, R. (2011). Distance Therapy Comes of Age. Recent studies show that psychotherapy delivered through electronics devices can benefits patients. Scientific American Mind
  • Gainsbury, S. & Blaszcynski, A. (2011). A systematic review of Internet-based Therapy for treatment of addictions. Clinical Psychology Review 31, 490-498

Entre muchos otros estudios, la terapia en línea ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, en sus inicios se usaba apoyo psicológico telefónico y tuvo un auge a partir de los años 90 por la expansión de la conexión a internet y el crecimiento digital. Hoy día se atienden múltiples padecimientos y problemáticas a través de la terapia en línea. Todo esto, normado por los estándares éticos que impone la Asociación Americana de Psicología (siglas en inglés APA).

fuente: www.terapify.com y miespacioenlinea.com.mx

El encierro del amor: No eres tú, es el COVID

Muchas relaciones están afrontando retos no sólo a raíz del confinamiento, sino de los efectos que en todos los niveles está teniendo la pandemia en nuestras vidas.

Si a los efectos económicos, sociales y psicológicos le agregamos lo que cada uno ya venía cargando previo a esta catástrofe, sin duda el resultado es una puesta a prueba de nuestras fortalezas y nuestros mecanismos de defensa que para algunos podrían resultar adaptativos, pero desafortunadamente para muchos acabarán por ser desadaptativos. ¿Es mi relación la que ya se encontraba en agonía o ha sido este virus el que ha venido a arruinarlo todo? Vamos juntos a conversar acerca de este tema de impacto actual.

Lo que nos está pasando.
Es una situación inesperada, indeseada y que se ha prolongado más allá de nuestras expectativas originales.
Esta crisis ha traído cambios profundos en nuestra forma de vida y ha impactado nuestras áreas psicológica, social, afectiva, laboral y económica.

Lo que nos está pasando, con lo que nos está pasando.
Todo esto nos inquieta, nos preocupa y a veces rebasa nuestras capacidades ordinarias para afrontar las crisis cotidianas de la vida.
Y esto es natural al ser una crisis extraordinaria.
Tensa y pone a prueba nuestra capacidad para manejar la situación e impacta directamente a nuestra salud mental y, como consecuencias, a nuestra interacción con personas cercanas.
Entonces quizá no es tu pareja, quizá no es la COVID y ni siquiera tu supuesta mala relación. Valdría la pena reflexionar si no eres tú, o mejor dicho tu incapacidad de afrontar y de ajustarte o adaptarte a las circunstancias cambiantes.

El elemento más destructivo.
Cuando las personas son incapaces de adaptarse es muy frecuente que se acumule en ellas una gran cantidad de ESTRÉS y este acabe por disparar a la ANSIEDAD.
La ansiedad nos hace catastrofizar, disminuye nuestra tolerancia y nos hace entrar en un modo de supervivencia (que por definición es muy poco empático, porque nos hace pensar mucho más en cómo ponernos a salvo que en el bienestar del otro). Te hace comportarte de maneras egoístas.
Esto tiene mucho que ver con la resistencia natural al cambio, pero también con la incapacidad de aceptar la realidad o lo inevitable de la vida.
Para sustentar lo anterior, nos vamos a apoyar en el llamado:

Modelo de adaptación al estrés por vulnerabilidad
El Modelo de Adaptación al Estrés-Vulnerabilidad (también llamado Modelo de Proceso de Contexto de Rasgos ) es un marco, descrito por el Dr. Benjamin Karney, para comprender cómo la satisfacción en las relaciones íntimas puede cambiar o permanecer estable con el tiempo y las circunstancias.
El modelo propone 3 factores que influyen el resultado de una relación basados en las crisis que ocurren a su alrededor:
Vulnerabilidad
Esto es lo que cada uno ya traía cargando previamente.
Es cualquier tipo de factor que dificulta que una persona mantenga relaciones duraderas y satisfactorias.
Problemas de salud mental, ansiedad, depresión, impulsividad, rasgos de personalidad (neuroticismo o narcisismo, por ejemplo), malas experiencias en relaciones previas, problemas de autoestima, adicciones, etc.
Factores estresantes
Para nuestro caso, hablamos de todos los efectos y el impacto que está teniendo la pandemia en nuestras vidas y que va más allá de nuestra capacidad para afrontarlos.
Ya sea porque sean muy grandes o porque se acumulen de manera desordenada y concurrente.
Trabajo, miedo al contagio, dinero, los hijos, etc.
Capacidad de adaptarse
Son las habilidades y capacidades que poseen las parejas para enfrentar y adaptarse de manera efectiva a circunstancias desafiantes. Las adaptaciones pueden incluir el sentido del humor de una pareja, formas constructivas de manejar conflictos y resolver problemas, y apoyarse mutuamente.
Los dos primeros elementos (factores estresantes y las vulnerabilidades) aumentan los comportamientos negativos de la relación (como la crítica y la insensibilidad) y, a su vez, aumentan los resultados negativos (insatisfacción y ruptura de la relación).
Por otro lado, la capacidad de adaptarse amortigua los efectos del estrés, disminuyen la ansiedad y reducen el riesgo de insatisfacción y ruptura de la relación.

¿De qué depende que esto se convierta en un desastre u oportunidad?
Para algunas personas que han sabido canalizar la ansiedad y el miedo de maneras adaptativas, el pasar tiempo con su pareja les ofrece la oportunidad de conversar, fortalecer la intimidad y consolidar su relación.
La relación de pareja se convierte en un amortiguador de la ansiedad, porque juntos se van adaptando al apoyarse en situaciones complicadas. Se mueven el uno hacia el otro.
Para aquellos que dentro de sí ya había de por sí una tormenta de emociones confusas, el caos que provoca la incertidumbre de la situación actual, más los retos sociales, laborales, de salud y económicos que estamos viviendo, se convierte en un catalizador de la ansiedad que todo lo catastrofiza, maligniza y descompone. Las relaciones de pareja no son inmunes a esto.
En este caso se alejan el uno del otro o, lo que es peor, se mueven el uno contra el otro.
Esto sucede porque la ansiedad busca salida y defensa; es decir, combatir aquello que la causa para aniquilarlo y como eso no se puede hacer con el virus (por ahora), entonces se proyecta esto en otra persona (generalmente la pareja) convirtiéndola en la supuesta causante de todos los males.
La realidad es que si una relación no se convierte en un factor atenuante para las crisis, regularmente se convierte en una entidad precipitante o agudizante de ellas. Es otro elemento con el que hay que estar lidiando.

  • Que estrategias nos pueden ayudar.
  • La APA (Asociación Psicológica Americana) recomienda 4 estrategias para amortiguar el impacto de la pandemia en su relación de pareja:
  • Reconozcan los factores estresantes.
  • Especialmente los que no son tan obvios.  Por ejemplo, a lo mejor uno de los dos tiene que salir a trabajar, con riesgo de contagio, mientras que el otro se queda con la carga y responsabilidad de los niños que no están yendo a la escuela y están más demandantes que nunca.
  • Reconocer el estrés no significa que estamos bajo el mismo estrés o que lo estamos experimentando de la misma manera, pero reconocer que está teniendo efectos negativos en cada uno, puede ayudar a las parejas a superar la irritación y apoyarse mutuamente a través de la empatía.
  • Verifiquen el impacto de su vulnerabilidad, especialmente a través de la ira.
  • No es lo mismo hablar de lo que está pasando que culpar al otro de lo que está pasando.  Es muy poco probable que alguno de ustedes sea el causante de la pandemia.
  • El enojo desbordado debería ser una señal de que es momento de detener temporalmente una conversación y no el combustible que haga subir el tono de voz.
  • Para lograr esto conviene que cada uno verifique su estado emocional y el tono y volumen de voz que está a punto de usar y hacer una pausa de ser necesario.
  • Hagan una lista de las cosas que preocupan a cada uno y trabajen juntos para tratar de encontrar solución o cómo adaptarse al menos temporalmente a ellas.
  • Apoyense mutuamente y recuerden los buenos tiempos.
  • Si están en una relación debe ser generalmente porque en algún momento consideraron que era una buena idea.
  • Recordar esas razones y reconocer que en su momento valieron la pena puede ayudarnos a tomar perspectiva y darnos cuenta que posiblemente esto que está pasando dispara reacciones más circunstanciales que profundas.
  • Hagan tiempo para la diversión y el sentido del humor.
  • Los problemas no se niegan, pero vivir bajo su yugo o sólo hablando de ellos tendrá un impacto negativo; especialmente si ya entraron en modo de “catástrofe” donde la indefensión se ha apoderado de ustedes.
  • Para aquellos con niños pequeños que no encuentren espacios de descanso e intimidad, conviene que hagan ver a los hijos que necesitan momentos para conversar o simplemente descansar.
  • De todos modos a un niño pequeño difícilmente acabas por darle gusto absoluto por tiempos prolongados porque son insaciablemente demandantes.
  • A veces incluso conviene, por cansados que puedan estar, dejar que los hijos se duerman y tener unos minutos a solas para conversar o hacer algo divertido juntos.

¿Y si nada funciona?
Lo que decía Einstein acerca de los problemas.
Es probable que estés buscando la solución en el lugar equivocado.
Tal vez estés tratando de encontrar el defecto en tu pareja, buscar hacerle cambiar o hasta atribuyas a tu mala relación lo que están viviendo actualmente.
También sería natural y comprensible atribuir todo esto a la pandemia, porque para muchos para que ha habido un antes y un después.
Sin embargo vale la pena considerar si no es tu vulnerabilidad previa (o la de ambos) la que está disparando tu ansiedad y maladaptación a las circunstancias y que todo se esté fugando hacia tu relación de pareja.
Valdría la pena considerarlo porque quizá con los factores estresantes no puedes hacer mucho, pero un problema de ansiedad está más en tus manos resolverlo si buscas la ayuda necesaria.

Para saber más: fuente: marthadebayle.com
Bodenmann, G., Meuwly, N., Germann, J., Nussbeck, F. W., Heinrichs, M., & Bradbury, T. N. (2015). Effects of stress on the social support provided by men and women in intimate relationships. Psychological Science, 26(10), 1584–1594.
Bodenmann, G., Meuwly, N., Bradbury, T. N., Gmelch, S., & Ledermann, T. (2010). Stress, anger, and verbal aggression in intimate relationships: Moderating effects of individual and dyadic coping. Journal of Social and Personal Relationships, 27(3), 408–424.
Karney, B. R., & Bradbury, T. N. (1995). The longitudinal course of marital quality and stability: A review of theory, methods, and research. Psychological Bulletin, 118(1), 3–34.
Neff, L. A., & Karney, B. R. (2017). Acknowledging the elephant in the room: How stressful environmental contexts shape relationship dynamics. Current Opinion in Psychology, 13, 107–110.
Pietromonaco, P.R., and Collins, N.L. (2017). Interpersonal mechanisms linking close relationships to health. The American psychologist, 72(6), 531–542.

¿Qué historia cuenta tu cuerpo sobre ti?

Cada uno de nosotros nos hemos contado una historia acerca de nuestro cuerpo, basada en:
Lo que creemos que debería ser
Lo que nos ha hecho sentir
Lo que los otros nos han reflejado acerca de él
Cómo se ve
Cuánto pesa
Qué edad tiene
Lo que puede hacer
Lo que no puede hacer
Cuánto se ha enfermado

Y bajo estos parámetros nos encontramos con historias que nos hablan de frustración, dolor, insuficiencia, maltrato, odio y muy frecuentemente de no sentir que tenemos cuerpos adecuados y que reaccionan de manera equivocada a las circunstancias como por ejemplo:
Tendría que aguantar más horas haciendo ejercicio
Tendría que tener más elasticidad
Tendría que ser más…….flaca, alto, fuerte, atlético, afilado, rápido…
Tendría que ser menos….. frágil, lenta, grandota, torpe, moreno, narigón, nalgona…

Y seguramente cada uno tenemos muchísimo que contar desde este lugar. Pero… ¿Te has preguntado qué historia cuenta tu cuerpo de ti?

Nuestro cuerpo es la expresión de nosotros mismos, su forma física tiene que ver tanto con una estructura llamada Estructura corporal biológica y nuestra estructura corporal adaptativa (Del libro “Proceso corporal” de James Kepner).

La estructura corporal genética: es la base genética común, formada a través del crecimiento y maduración biológicos.

La estructura corporal adaptativa: se forma a través de nuestra adaptación a nuestra biografía y experiencia como personas. Estas adaptaciones son muchas y variadas y su efecto acumulativo afecta profundamente a nuestro ser físico en el mundo. Se caracteriza por posturas, posiciones y tensiones.

Por así decirlo, es una co-creación entre nuestros propios impulsos, reacciones, movimientos, necesidades y deseos y el entorno.

Podríamos decir que hay dos propósitos o intenciones básicas por las que nuestro cuerpo se ve en la necesidad de hacer ajustes:


Para adaptarse: Nosotros nos hemos ido co-creando a partir de lo que somos, sentimos y la respuesta del entorno a eso que somos y sentimos. Y muchas veces para mantenernos en el ambiente en el que nos tocó crecer, fuimos teniendo que hacer adaptaciones. Por ejemplo: Hay personas que aprendieron a sonreír para ser aceptadas y aun ahora, la sonrisa aparece ya de forma casi automática aunque estén sintiendo dolor o tristeza.

Para defenderse: Nuestro cuerpo tiene una gran inteligencia corporal, que es justamente la capacidad de encontrar formas de usar la anatomía para lograr objetivos de supervivencia como: huir, desaparecer, esconder, proteger, esquivar, cuidar, detener, etc. Por ejemplo: Si alguien era continuamente golpeado, es probable que aprenda a tener o una postura amenazante ampliando el tórax o por el contario una postura retraída y huidiza.

Hay tres formas en las que nuestro sistema reacciona al peligro:
Luchar
Huir
Congelarse

Solo de conocer estas tres formas, observa de qué te habla tu cuerpo en relación a ellas.
Date unos momentos y observa tu postura.
¿Está echada hacia adelante?
¿Hacia atrás? ¿Hacia un lado? ¿Es retadora? ¿Amenazante? ¿Cerrada? ¿Abierta?
¿Escondes las manos? ¿Cruzas los pies o las piernas? ¿Te sostienes el cuello? ¿Te dejas soltar en la silla?

Observa ahora las tensiones… ¿En qué parte de tu cuerpo se acumula más tensión?
El tema aquí es que estas formas de adaptación y defensa se fueron volviendo crónicas y rígidas, limitando tanto nuestro movimiento externo como interno, ya que la postura corporal confirma la postura mental y viceversa.

¿De qué más nos puede estar hablando nuestro cuerpo?
Movilidad: ¿Que te permite y que no te permite tu cuerpo en términos de movilidad? ¿Qué historia tienes acerca de esos movimientos que no te deja hacer tu cuerpo? Por ejemplo, quizás lo que sientes que no puedes hacer es caminar rápido o ser ágil para levantarte, o para alcanzar las cosas y la exploración será entonces hacia justo esos movimientos: ¿Qué no se te permitió alcanzar? ¿Alguien te detuvo cuando querías levantarte? ¿Te forzaban a moverte cuando tu quizás no querías hacerlo?

Ritmo: Cada uno tenemos ritmos que muy probablemente diferían del ritmo de nuestros padres, nuestros hermanos y posteriormente nuestros amigos, maestros, parejas, jefes, etc.
Y cuando ese ritmo no es respetado, nuestro cuerpo puede reaccionar de diferentes maneras:
Haciéndose pesado para que no lo muevan
No dejando de moverse para que no lo alcancen y/o no lo detengan

Confianza: Cuando confiamos en que el espacio en el que estamos es seguro, nos movemos libremente, lo contrario ocurre si el espacio es inestable, inseguro o peligroso.

Respeto a tu espacio o invasión de tu espacio: ¿Qué historia te cuenta tu cuerpo en relación al espacio? Cuento menos espacio encontramos para nosotros (para nuestra expresión, movimiento, ideas, libertad, etc,) más espacio buscaremos ocupar afuera ya sea con nuestras preocupaciones, reclamos o si…..con nuestro cuerpo.

Yo se que muchos hemos creído que debemos y podemos cambiar nuestro cuerpo y hemos luchado años por hacerlo, y toda lucha deja heridos, desconfianza, devastación y la sensación de que aunque “ganemos”, nos sentimos perdidos.

No podemos tener el cuerpo de alguien más porque no tenemos la vida de nadie más, mejor aprendamos a leer la historia del nuestro y trabajemos en comprenderlo mejor.

fuente: marthadebayle.com