Las emociones y sentimientos negativos que más te enferman.

Todos los días te mueves en un vaivén de emociones que incluyen desde felicidad hasta tristeza, pasando por la ira. Dejas que fluyan naturalmente sin suponer que algunas de ellas pueden enfermarte. Conoce las emociones negativas que te causan más daño y aprende a vencerlas.
El miedo
Puede ir desde una sensación leve de temor hasta el terror extremo. Es un sentimiento útil cuando te avisa sobre algún peligro. Es un mecanismo de supervivencia que te hace responder con rapidez ante situaciones adversas, pero es negativo cuando se convierte en patológico, porque puede desatar fobias o pánico
La respuesta
El miedo intenso provoca la secreción de distintas sustancias como una respuesta biológica y metabólica que incentiva tres reacciones instintivas posibles: huida, ataque y parálisis. Si te sometes a un miedo sostenido, las cantidades segregadas son mayores y se producen disfunciones en las células y en los órganos.
Cómo vencer el miedo
La mayoría de las veces los miedos son irracionales, vienen de experiencias del pasado, traumas, heridas, o lo has aprendido de tus padres o del entorno. Tomar medidas es sumamente importante, porque puedes luego darte cuenta de que las cosas no son tan difíciles como las imaginabas. Si te sientes acorralado, lo recomendable es consultar a un terapeuta.
El pesimismo
Es la propensión a juzgar las cosas por su aspecto más desfavorable o negativo. Este concepto es el opuesto a optimismo, que consiste en analizar las situaciones a partir de una dimensión más favorable. Según Winston Churchill un pesimista ve dificultad en cada oportunidad, y un optimista ve oportunidad en cada dificultad
Hace mal al corazón
Investigadores del Hospital Central de Päijät-Häme, en Finlandia, encontraron que las personas con altos niveles de pesimismo registraban un mayor riesgo de mortalidad inducida por cardiopatía coronaria (CHD, por sus siglas en inglés).
Dejar de ser pesimista
La persona pesimista puede dejar de serlo en la medida en la que esté dispuesta a afrontar cierto nivel de descontrol en su vida. Si aumentas la capacidad para conformarte con los objetivos alcanzados y renuncias a lo que está por venir, cada vez serás una persona menos negativa.
Ser hipocondríaco
Las personas con el trastorno de ansiedad por enfermedad están demasiado concentradas y siempre pensando en su salud física. Tienen un miedo irreal de tener o desarrollar una enfermedad grave. Este trastorno se presenta por igual en hombres y mujeres.
Pensamientos negativos
Éstos pueden hacer que de verdad te enfermes. Las personas preocupadas por tener un ataque al corazón, es más probable que en algún momento lo padezcan, según un hallazgo de investigadores noruegos.
Pensamientos negativos
Éstos pueden hacer que de verdad te enfermes. Las personas preocupadas por tener un ataque al corazón, es más probable que en algún momento lo padezcan, según un hallazgo de investigadores noruegos.
Derecho al diván
La hipocondría se cura, pero hay que acostarse en el diván. Jerónimo Saiz, del Hospital Universitario Ramón y Cajal en Madrid, España, señala que en términos generales, lo que hay que hacer es una terapia cognitiva, que ponga en contacto al paciente con los síntomas que percibe, tratando de desdramatizarlos.
Enojarse demasiado
El enojo o el enfado se desencadena por factores como frustración, impotencia, angustia prolongada, desesperación, celos, desconfianza, entre otros. Presentar cuadros de ira de forma constante puede ser fatal para la salud física y psíquica.
Eleva la presión y causa arritmia
La ira eleva la presión arterial y acelera el pulso cardíaco. Según Barb McDanel, del Centro de Salud Penn State Beaver, en EE.UU., “enojarse de vez en cuando no es peligroso, pero si es una emoción crónica, puede tener graves consecuencias, como taquicardía, arritmias o falla cardíaca”.
Cómo vencer la ira
Simples técnicas de relajación como respirar profundamente y ciertas visualizaciones pueden ayudarte a calmar sentimientos de enojo. Cuando estás enojado, tus ideas pueden volverse muy exageradas y demasiado dramáticas. Procura reemplazar esos pensamientos por otros más razonables.
Cómo cambiar el enfoque
Los expertos advierten que lo ideal es que haya un equilibrio entre las emociones negativas y positivas. Ambas son intrínsecas al ser humano y sirven para protegerte. La Academia Americana de Médicos de Familia señala es que tú puedes hacerte responsable de tus emociones y de lo que puede acarrear cada una de ellas para mejorar sustancialmente tu salud emocional.