Todas las entradas de: Psic. Myriam Yali

Psicoterapia y Orientación a Parejas, Terapia Familiar, Apoyo a padres con Adolescentes

Primera vez a terapia: qué hay que saber antes de empezar

La asistencia psicológica ayuda en la vida emocional y es necesaria para resolver distintos problemas que enfrentan los individuos a lo largo de su vida. El primer paso es reconocer que la persona no puede afrontar sola una situación que le genera angustia, como puede ser un duelo, una separación, un trastorno de ansiedad o personalidad. Hay diferentes enfoques para abordar la terapia, según la necesidad del individuo. La elección del tratamiento adecuado es vital para comenzar.

El psicoanálisis trabaja con la asociación libre. “Es fundamental que el paciente diga lo que le pasa por la cabeza por más mínimo que le resulte”. El analista trabaja con la atención flotante, es decir que escucha al paciente sin privilegiar ningún elemento del discurso de este último y dejando obrar su propia actividad inconsciente.

Se tienen en cuenta los sueños, olvidos y actos fallidos. Se pone el foco sobre aquello que el paciente desconoce, el inconsciente, y que se expresa a través de lo enunciado previamente. “Se bucea en lo profundo del psiquismo para disolver el síntoma”, expone la doctora Moneta.

La terapia cognitiva trata de focalizar cuáles son la situaciones para trabajar y “hace exposiciones con dichos conflictos por medio de ejercicios preestablecidos”, que también se realizan fuera del ámbito terapéutico para disminuir y, eventualmente hacer desaparecer la manifestación sintomática. El enfoque trabaja desde lo “observable fenoménico”, que es la conducta.

El tratamiento sistémico se aplica para el tratamiento de disfunciones, trastornos concebidos como expresión de las alteraciones en las interacciones, estilos relacionales y patrones de comunicación humano. Trabaja con el individuo como parte de un sistema e integra sus vínculos.

En términos generales, la persona que intenta iniciar un trabajo psicológico consulta con amigos, familiares y conocidos que estén haciendo terapia sobre las bondades de su terapeuta o bien que les pidan al psicólogo que los trata que les recomiende un colega.

“Las personas no consultan con cualquiera, se suelen buscar referencias. Cuando le dan el nombre del profesional, enseguida lo googlean y buscan su currículum vitae”.

Llegar por una recomendación es el escenario deseado ya que el eventual paciente cuenta con información de fondo que fortalece el vínculo inicial.

Una vez elegido el terapeuta, se produce un período de entrevistas iniciales que el psicólogo dedicará a la evaluación del problema. Concluida la evaluación, es de práctica común que el psicólogo formule un diagnóstico del problema, que no necesariamente se trata de un trastorno, sino del problema funcional que llevó allí al paciente. Este generalmente no se dará a conocer al paciente debido a que es “muy estigmatizante”, explica el psiquiatra Harry Campos. A partir del diagnóstico, el profesional efectúa la propuesta de tratamiento en la que explica qué terapia van a trabajar.

El especialista Andrés Rascovsky resalta la importancia de definir la modalidad de trabajo, en otras palabras, el contrato laboral. Un acuerdo verbal sobre la duración de las sesiones (pueden ser muy breves 10, 20 minutos o más extensas, de hasta 60 minutos); la frecuencia semanal, los horarios y los honorarios son todos factores relevantes a la hora de elegir un tratamiento.

En la mayor parte de las terapias se considera que la frecuencia ideal es de una vez por semana aunque en casos extremos o en las primeras sesiones, esta frecuencia podría ser mayor.

La relación terapéutica es estrictamente profesional, el vínculo no debe confundirse con amistad ni amor.

El médico Harry Campos advierte que en la terapia puede darse la transferencia (transferencia deriva de una percepción errónea o irracional del paciente sobre el terapeuta y que esto lo puede llevar a experimentar una serie de sentimientos (positivos o negativos) y a manifestar una serie de conductas (resistencias) que impiden el desarrollo adecuado de la terapia. De esta manera, es muy importante que el profesional también haga terapia constantemente.

La contratransferencia derivaría igualmente de la percepción errónea del paciente por parte del terapeuta y lo que puede esperar de éste. Esto podría llevarlo a experimentar sentimientos (positivos o negativos) hacia el terapeuta, de modo que su conducta resultaría improductiva para la labor terapéutica. En ambos casos, éste es un escollo que si no se sortea, se debe abandonar la terapia.

La licenciada en psicología Eugenia González destaca que transcurridos los dos meses de encuentros es un tiempo prudencial para percibir si la relación terapeuta – paciente es la deseada. “No hay que creer que porque una terapia no funcionó como se esperaba, la terapia en sí no funciona”, sugirió

Siempre hay que evaluar ambas puntas: el terapeuta, si hay conexión y si el paciente está preparado para realizar el tratamiento.

El rapport se refiere en general, a un acuerdo de metas, objetivos y procedimientos terapéuticos entre el paciente y el terapeuta. Es útil que el terapeuta clarifique las expectativas que el paciente trae a terapia; que las contraste con el paciente y evalúe si le parece poco razonable o inadecuadas. También el terapeuta se pone en la misma “onda” del paciente a través de la empatía, aceptación y autenticidad que se deben dar en el feedback.

El terapeuta y el paciente forman un equipo de trabajo que tiene como fin detectar los pensamientos negativos y los supuestos personales para poder trabajar en su modificación.

7 heridas que nunca sanan y cómo afrontarlas

Te despiertas con un dolor familiar en tu corazón y no puedes recordar cuándo no estaba allí.

Has hecho todo lo posible para ayudarte. La terapia semanal; escribir un diario, hacer ejercicio y comer sano; y libros de autoayuda se amontonan en tu mesita de noche. Y, sin embargo, el dolor rara vez te deja. Incluso si lo olvidas por breves momentos, vuelve poco después, un recordatorio angustioso de que nada ha cambiado realmente.

Promesas vacías y optimismo imprudente
Las heridas que no sanan rara vez se discuten abiertamente y con frecuencia se niegan. En nuestro mundo centrado en soluciones, son empujados a las sombras o se encuentran con lugares comunes vacíos:
“Todo sucede por una razón.”
“Mirar el lado bueno.”
“Mañana es un día mejor”.

Tales sentimientos huecos solo sirven para profundizar tu desesperación al trivializarla y no reconocer la pérdida.

No todas las heridas sanan
La realidad es esta: algunas heridas siempre serán parte de ti. Y aunque no tienen que definirte, siguen siendo un recordatorio diario de los desafíos imprevistos que se te presentan.

Las siete heridas más comunes que no sanan.

Muerte de un ser querido. La pérdida de tu pareja, tus padres, un hijo o alguien muy amado es quizás el dolor más profundo que se puede experimentar. Cuando te quitan a las personas que amas, luchas por seguir adelante. Todos los días tienes el impulso de llamarlos, hablar con ellos o compartir algo con ellos, y luego te recuerdan que se han ido, dejando un espacio en tu corazón que quizás nunca se llene.

Enfermedad mental. Un paciente recordó recientemente el momento en que se dio cuenta de que su hermano tenía esquizofrenia y dijo: “Cuando el médico me dijo, no quería creer que estuviera realmente enfermo”. Aunque existen muchos tratamientos exitosos para las enfermedades mentales crónicas, los pacientes a menudo se niegan a cooperar: pueden abandonar la terapia, dejar de tomar medicamentos o depender de sus padres o seres queridos para rescatarlos.

Adicción. La adicción es una aflicción particularmente cruel porque la persona que amas todavía está ahí, pero ya no es ella misma. Para empeorar las cosas, los adictos pueden llegar a ser hábiles para mentir y explotar a quienes los aman. Desafortunadamente, la esperanza es de corta duración ya que tienden a recaer una y otra vez. Ver a alguien a quien amas caer en la adicción es un dolor que es verdaderamente desgarrador.

Enfermedad crónica. Cuando el médico te informa sobre una enfermedad, te niegas a creerlo. “No es posible”, piensas. No importa cuántas veces preguntes “¿Por qué?” no puedes encontrar una respuesta. De modo que intentas seguir adelante con tu vida mientras luchas con el temor de que tu condición pueda empeorar. Por primera vez, tu vida tiene fecha de vencimiento.

Traición. La traición de alguien cercano a ti es muy profunda. Tiene problemas para confiar en los demás y los alejas porque no quieres volver a salir lastimado. Puedes optar por aislarte o alejarte del mundo, convenciéndote de que estás mejor solo. La traición no solo te hace dudar de los demás; te hace dudar de ti mismo.

Lesión permanente. Tienes que volver a aprender a moverte por el mundo. Las tareas diarias que antes eran sencillas ahora requieren un gran esfuerzo. La gente te mira con pena o lástima, lo que te hace sentir patético y pequeño. Quieres que su lesión desaparezca, pero estás obligado a vivir con ella.

Trauma. El trauma deja una huella que perdura y puede cambiar el curso de tu vida. Puede socavar tu capacidad para sentirte seguro, confiar en los demás o moverte por el mundo sin miedo. Cuando se activa el trauma, el tiempo y el espacio se detienen y te encuentras atrapado en el sentimiento de terror que ocurrió en el momento en que ocurrió el trauma. Ese terror puede vivir dentro de ti silenciosamente o abrumarte en cualquier momento.

Cómo sobrellevar el dolor
Las heridas que no sanan no tienen por qué definirte. De hecho, cuando se manejan bien, sirven para profundizar tu humanidad y fomentar una mayor empatía y conexión con los demás. Las heridas pueden recordarte que la vida es frágil, pero también pueden recordarte que la vida es preciosa: muchos pacientes han informado que esas heridas los han inspirado a vivir el momento y apreciar más la vida.

Nadie está exento de heridas no curables. Eventualmente, aparecen en todas las vidas.

Tres formas de afrontar la situación

Convierte tu dolor en una misión. Hay muchas personas que canalizan su dolor hacia un profundo sentido de misión.

Comparte tu dolor. El aislamiento es el enemigo de la curación, así que comunícate con los demás, especialmente con aquellos que han sufrido experiencias similares. Un grupo de apoyo o terapia de grupo es una manera maravillosa y segura de practicar abrir tu corazón y dejar que otros se acerquen a ti. La oración y la meditación también te ayudarán a encontrar el significado del dolor.

Sigue creciendo. Lamentar tu dolor es importante y necesario. Pero no tiene por qué dominar tu vida. No le des poder sobre ti jugando a la víctima. Reconócelo y sigue adelante a pesar de lo que estés sintiendo. Sé un buen padre para ti mismo practicando el cuidado personal y expandiendo tus salidas creativas y sociales. Aunque es posible que el dolor nunca desaparezca, puedes reducir su volumen honrándolo, abrazándolo y avanzando con su vida.

Amor en tiempo de Coronavirus: vivir en confinamiento

La pandemia causada por el Coronavirus (Covid-19) hace que las parejas convivan las 24 horas en sus hogares, parejas que quizá estaban acostumbradas a verse solo en ratos libres y fines de semana debido al trabajo. Si además se tienen hijos, las cosas pueden volverse aún más tensas… pero es importante saber cómo sobrellevar esta situación para que tu relación de pareja salga reforzada.

¿Qué pasa ahora con las parejas y familias cuyos nuevos horizontes son cuatro paredes y cuya compañía inmediata se reduce, al menos por ahora, a los que amamos? En China, parece que la tasa de divorcios aumentó después de que terminó la cuarentena. Uno de los primeros actos para algunas parejas cuando salieron parpadeando a la nueva luz de la libertad fue correr directamente al abogado de divorcios. Entonces, la pregunta es, ¿cómo mantenemos nuestras relaciones abiertas y amorosas durante el confinamiento?

Superar el estrés

Debido al estrés de la pandemia de coronavirus, muchos de nosotros no estaremos en nuestro mejor momento emocionalmente. Añadir a la mezcla de pánico y ansiedad, para algunos, es un miedo primordial a estar atrapado.

La tasa de divorcios en China no sorprende, dado que los problemas subyacentes en las relaciones sin duda se exacerbaron por las ansiedades profundas relacionadas con el confinamiento y el coornavirus. Pero anticipar problemas puede ser clave para fomentar las relaciones con aquellos que amamos.

A continuación te contamos algunas claves para que tu relación de pareja se refuerce en lugar de debilitarse.

Empatía

La comunicación es esencial en estas semanas de confinamiento, al comunicaros la empatía se vuelve clave para parejas y familias por igual. Además: estructurar, anticipar y negociar los posibles problemas de relación que vayan surgiendo con el paso de los días.

Nuestras rutinas diarias se han roto, la estructura que damos por sentado se ha evaporado casi de la noche a la mañana. Ante esta nueva realidad, es necesario establecer divisiones claras del trabajo en el hogar y asignar tareas entre parejas e hijos.

Los miembros de la familia deben tratar de ser flexibles y estar preparados para asumir tareas diferentes que antes del cierre. Deben discutirse para que los planes se sientan justos y luego revisados después de unos días para ver si están funcionando. Y si sientes que los trabajos realizados por miembros de la familia no cumplen con sus estándares, no entres en conflicto.

Escucha a tu pareja

En un momento en que nos sentimos asustados y estresados, necesitamos tiempo para estar tranquilos y escuchar los sentimientos de otras personas. Los hombres tienden a tratar de resolver problemas, pero es necesario concentrarse en escuchar sin juzgar, desestimar ni evaluar. El miedo puede parecer ira, así que si surgen discusiones, no lo tomes como algo personal… aunque tampoco permitas que te falten al respeto en ningún momento.

Espacio personal

Todos tenemos diferentes necesidades, una de las más comunes es el espacio. Pero también es uno de los más difíciles de administrar durante un confinamiento, cuando una pareja o familia están confinados en el hogar las 24 horas del día. El consejo es práctico. Establecer un espacio dentro del espacio.

Encuentra un lugar tranquilo para leer un libro, convierte este tiempo y espacio en tu rutina diaria. Pero si necesitas espacio pero tu pareja no, asegúrate de satisfacer sus necesidades también. No quieras actuar rápido porque a causa del confinamiento pienses que tu relación tiene un problema cuando en realidad no es así.  Recordando la tasa de divorcios en China, si las parejas hubieran dejado que el polvo se asentara y se detuviera antes de separarse, tal vez los problemas podrían haberse solucionado. El tiempo juntos es precioso. Quizás, si escuchamos, aprendemos, reímos y amamos, podremos transformar este nuevo estrés en fuerza.

¿Qué significa la muerte para las religiones del mundo?

Qué es la muerte, el alma, el infierno, el duelo, a dónde vamos cuando morimos.

¿Qué es la muerte?


Budismo: Es una transición entre una forma de vida y experiencia y otra, entre un sueño y otro sueño. Según la visión budista, la vida es eterna. Se cree que atraviesa sucesivas encarnaciones, así que la muerte no se considera el fin. El principio fundamental del budismo es que la vida es eterna y cada ser vivo está sometido a un ciclo continuo de nacimiento y muerte.

Judaísmo: La vida es como un sueño, y la muerte es el despertar de ese sueño a la realidad de su existencia. Ya que este mundo es como un pasillo previo a la entrada a la realidad última.

Cristianismo: Es la separación del alma y el cuerpo. El fin de la vida física, pero no de la existencia. “y el polvo se torne a la tierra, como era antes, y el espíritu se vuelva a Dios que lo dio.” ‭‭Eclesiastés‬ ‭12:7‬ ‭JBS‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

Islam: La muerte es un cese de las tareas de la vida; es un descanso, un cambio de residencia, un cambio de existencia; es una invitación a una vida eterna, un comienzo, la introducción a una vida inmortal.

Sobre nuestra ALMA


Budismo: Es la entidad espiritual que se expresa a través del cuerpo, el flujo de continuidad de conciencia. Una entidad no material que precede la conformación del cuerpo y subsiste la desorganización del mismo en la transición del morir.
La conciencia no es intrínsecamente humana, lo es temporalmente al manifestarse al través del cuerpo humano en dependencia del karma, la suma de hábitos y tendencias que hemos acumulado a lo largo del tiempo sin principio en consecuencias de nuestras acciones de mente palabra y cuerpo, y las que determinan la naturaleza de la muerte y el renacimiento en una nueva forma de vida o de expresión.
Una de estas puede ser la de un fantasma, en consecuencia de haber generado gran apego a lo largo de la vida. Sin embargo, este tipo de renacimiento no es tan común y no es favorable.

Judaísmo: Además de su ser material, el hombre posee un alma que es única entre las creaciones de Dios. La Torá nos está enseñando que el alma humana vino directamente de la esencia más íntima de Dios.
El alma está formada por tres partes, cuyos nombres hebreos son: néfesh, rúaj y neshamá.

Cristianismo:
El alma la definimos como el lugar donde se concentran nuestros sentimientos y pensamientos. Nuestro espíritu. Nuestro verdadero YO.
De acuerdo a la Biblia y en contra de las creencias populares no nos visitan ni penan. Ya que al morir quedan en estado de espera inconsciente para el juicio o van directamente al cielo.

Islam: El alma es algo sobre lo que sabemos muy poco. Pero es como un motor del cuerpo. ¡Sin alma queda nada!
El alma no muere, el cuerpo es el que desaparece. Sin el cuerpo, el alma queda libre. Después de la muerte no hay regreso al cuerpo pero claro que se pueden comunicar con la gente (en caso de ser buenas personas) los sueños es una manera de comunicación con ellos.

El alma después de la muerte


Budismo: Eventualmente la mente se separa del cuerpo, en promedio tres días y medio después de la muerte clínica y así acontece el morir. Dependiendo del karma de la persona se puede experimentar renacimiento inmediatamente o a los 49 días después de la muerte clínica.

Judaísmo: La muerte es una necesidad para demostrar que el cuerpo no es la esencia del ser, de acuerdo a los sabios del judaísmo, el ALMA pasa diversos procesos dependiendo la vida que tuvo en este mundo
Algunas almas trascienden directamente al plano superior de la existencia, mientras que otras deben de pasar algunos otros procesos para trascender
Algunos deben reencarnar, o algunos deben de pasar por procesos de Purificación para luego poder trascender
Ultimadamente todas las almas meritorias, resucitarán en sus cuerpos en el mundo venidero donde cuerpo y alma podrán fusionarse sin divisiones como era pretendido desde un inicio por el creador del universo.

Cristianismo: Depende en quien hayas depositado tu fe. La Biblia enseña que en el momento de morir, quienes hayan puesto su fe en la obra de Cristo, parten de inmediato a la presencia de Dios. El resto esperará la resurrección para ser juzgados por sus obras mientras estuvieron en la tierra.

Islam: Los que están en la tumba tienen un modo diferente que nosotros. Hay una conexión de las personas que tenemos vida y los otros que ya no tienen una vida como nosotros.
Para una buena persona, se abre la tumba, ve su lugar de cielo, lo disfruta y espera el día de juicio para llegar a su lugar. Para una mala persona es viceversa, la tumba lo aprieta, ve su lugar del infierno y tendrá unos castigos según sus acciones malas, se llaman castigos de tumba.

¿A dónde vamos cuando morimos? ¿Existe el cielo y el infierno?


Budismo: Existen varias dimensiones de existencia donde la mente puede renacer. No obstante, la meta no es ganar un renacimiento en una plataforma de bienestar relativo, sino liberarse del todo de la existencia condicionada por la ignorancia, la confusión, el apego y la aversión así como la compulsión. A ese estado libre de aflicciones mentales y emocionales, hábitos y tendencias inconscientes, y dotado de sabiduría y una conciencia omnisciente se le llama BUDEIDAD.

Judaísmo: La descripción del mundo trascendental de acuerdo al judaísmo no necesariamente corresponde con las descripciones clásicas de cielo e infierno
El alma obtiene el producto o el resultado directo de sus acciones en la trascendencia y en la medida que estas acciones Sean positivas el alma tendrá un gozo constante frente a la presencia divina
En cambio si sus acciones fueron destructivas o negativas queda en un estado de vergüenza por sus propias acciones ante su propia consciencia sin olvido y ante la presencia divina del creador
Por lo tanto estas almas pasan por diversos procesos de Purificación ya sea reencarnado o con procesos de Purificación trascendentales
Vale la pena señalar que la palabra gehinom de la cual se deriva todo el concepto del infierno, en realidad se refiere a un lugar en este mundo y no el mundo trascendental, lo que sucedía en este lugar era tan terrible que quedó como el paradigma del máximo sufrimiento y por eso en la literatura judía tomó la acepción del sufrimiento eterno de las almas negativas
De esta confusión surgen las descripciones clásicas del infierno como un lugar de fuego y sufrimiento aunque es más una descripción metafórica que una descripción material de lo que sucede con el alma

Cristianismo: Sí. La Biblia afirma la existencia de ambos. Es importante señalar que el infierno aún no está funcionando al morir, entrará en función una vez que llegue el día del juicio y que el cielo solo es una estación temporal ya que la vida eterna se llevará a cabo en la tierra tal y como en los tiempos de Adán y Eva.

Islam: Sí, existen se llaman (Cennet: Jardin , Araf: Purgatorio, Cehennem: Infierno)

¿La forma en que morimos influye en lo que pasa con nosotros al morir?


Budismo: No, lo que realmente influye es el estado mental y emocional con el que se transita al morir. Por eso para el budismo cuando nos enteramos de algún enfermo terminal, nos enfocamos y dedicamos a su preparación.

Judaísmo: Pueden Influir pero influye más el tipo de vida que tuvo la persona al momento de su muerte

Cristianismo: No. La Biblia hace énfasis que lo que influye en nuestra morada eterna no es cómo morimos, sino de hecho cómo vivimos. “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.” ‭‭Apocalipsis‬ ‭20:12‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

Islam: ¡Como viven así mueren, como mueren así van a resucitar¡ Muhammed (Paz y Bendiciones Sean Con El)

El PECADO


Budismo: Para la tradición budista no existe el pecado, lo que existe son acciones negativas, motivadas por la confusión y la ignorancia, que nos conducen a dificultades y problemas.

Judaísmo: hay varias categorías de pecado dependiendo del nivel de consciencia con el que se realiza una falta

Cristianismo: Significa literalmente “errar al blanco”. Fallar en nuestro objetivo de alcanzar la plenitud y felicidad para la cual fuimos creados. Pecamos básicamente por ignorancia o desobediencia.

Islam: Las acciones contrarias a la religión que Allah (Dios) y que también son contrariaros con la naturaleza del ser humano. Adán tuvo un error, también sus hijos. El mejor de ustedes es quien se arrepiente de sus errores (pecados). Muhammad (PBSCE)

El JUICIO


Budismo: Para la tradición budista NO HAY un juicio final. Estamos sujetos al principio de la causalidad moral. Lo que esto significa simplemente que todo lo que hacemos pensamos y decimos genera consecuencias de los que somos responsables. Siempre cosechamos lo que plantamos aunque nunca lo hacemos el mismo día que plantamos.

Judaísmo: La confrontación del alma ante la consecuencia de sus acciones.

Cristianismo: La Biblia habla de dos juicios que tendrán lugar.
El juicio para salvación y el juicio por obras.
El primero determinará tu destino en la eternidad.
El segundo tu posición en el mismo.

Islam: Día de Juicio. Sería el día en que encontraremos al Señor con todas las personas que vivieron en el mundo. Un día en que no hay mentira, solamente estas tú y tu Señor, estando con mil millones de personas pero estas solo con tus acciones.

La REENCARNACIÓN


Budismo: El renacimiento representa el medio través del cual la mente como una nueva plataforma de vida y de experiencia temporal, aprende y evoluciona. Todos los seres dotados de vida y conciencia experimentan renacimiento.
Existen dos tipos de renacimiento el habitual, inercial e inconsciente o el lucido y consciente.

Judaísmo: Es una segunda (o tercera o cuarta) oportunidad de corregir aspectos que quedaron pendientes en una primera “vuelta”. No todo mundo reencarna y no es la situación ideal, es más un chance para no pasar a la resurrección final con temas pendientes

Cristianismo: Los Cristianos no creen en la reencarnación.

Islam: Islam no reconoce la reencarnación

RITUALES DE MUERTE


Budismo: En la tradición budista se llevan a cabo diferentes tipos de rituales vinculados al tránsito del morir.
En el budismo tibetano los más comunes son la práctica de la transferencia de la conciencia, en donde un maestro calificado orienta a la persona que pasa por la muerte, en torno a los pasos que naturalmente le caracterizan, la separación de la conciencia del cuerpo, y la posibilidad de dirigir a la misma así un mejor renacimiento o un bufa verso o tierra pura.
Se hacen también plegarias y ofrendas dedicadas a la persona que transita la muerte para que lo haga con tranquilidad y equilibrio. En ella se pide la intervención de auxilio de puras para que orienten a la persona durante este tránsito y finalmente se hacen ofrendas a nombre de la persona para que acumule mérito potenciales positivos que le ayuden durante esa difícil transición.

Judaísmo: El cuerpo debe ser enterrado lo antes posible, incluso el mismo día de ser posible. Se asume que el alma encuentra consuelo una vez que ve a su cuerpo en proceso de retornar al suelo de donde vino.
Por ningún motivo se permite la cremación pues se asume que genera enorme angustia para el alma este proceso. Antes del entierro, se acostumbra lavar perfectamente el cuerpo y se envuelve en una mortaja blanca, acompañado de su Talit (tipo chal) usado para el rezo. En los países que se permite, se busca enterrar el cuerpo directamente, sin caja, para acelerar la descomposición y lograr la paz completa del alma.
Existe un grupo de personas voluntarias en cada comunidad encargadas del proceso (jevra kadisha) y se trata al cuerpo con un enorme respeto. Si no puede ser enterrado el mismo día, se acostumbra recitar salmos durante toda la noche previa al entierro

Cristianismo: En el cristianismo, el énfasis está en la vida y no en la muerte de las personas. Por esta razón el cuerpo puede ser enterrado o cremado. Puede ser o no velado.
La iglesia cristiana acostumbra un servicio con alabanza y agradecimiento por la vida de la persona, lecturas bíblicas y un mensaje pastoral.
Está dirigido a llevar consuelo a los familiares y mostrarles amor y solidaridad.

Islam:
A) Lavado de cuerpo: El muerto debe ser cubierto la cintura hasta sus rodillas. Los hombres lavan a muertos varones y las mujeres lavan a las mujeres. Se lava todo el cuerpo, como tomando ablución, después de lavado se seca con una toalla y se perfuma el cuerpo.

B) Amortajar: Se viste el cuerpo con ropa blanca, desde la cabeza hasta los pies. Tiene que ser amarrado de pies a cabeza y se pone en el ataúd y se lleva para la oración.

C) Oración para él o ella: Los amigos y familiares se reúnen en una mezquita para hacer la oración. Toda oración se realiza en pie.

D) Enterrarlo: Después de la oración se lleva el cuerpo al cementerio y se pone en un lugar con sus más amadas personas. Se desamarra la mortaja, se deja en el cuerpo y así se entierra.

El DUELO ¿Cómo debemos vivir los que nos quedamos la muerte de un ser amado?


Budismo: Siempre se extraña lo seres queridos una vez que se separan de nosotros. No obstante, hay maneras en que el duelo puede ser sano y otras en que se torna insano. La clave es la presencia del pego o desapego.
La muerte es algo natural no una anomalía. Abrazar a la misma como una muestra de la impermanencia y el cambio constante de todas las cosas.

Judaísmo: Los primeros Siete días son los más severos en cuanto al duelo como tal, sin embargo, después de la ceremonia de “Levantamiento” aún se debe guardar treinta días por los familiares cercanos y treinta y un días en el caso de un padre o una madre. (Esto se debe a que los hijos siempre le deben más honor a sus padres que a cualquier otra persona)
En estos Treinta días los hombres se dejan crecer el cabello y la barba y las mujeres evitan maquillarse o arreglarse mucho (El maquillaje sencillo y normal para trabajar o salir de casa está permitido), todo esto ayuda a ir de fase en fase en el duelo y, al mismo tiempo que sana el dolor de la pérdida, ayuda a no olvidar en la práctica a un ser querido y prepara el terreno para la siguiente fase.
Los doce meses luego del fallecimiento son de duelo solamente para los hijos del difunto, Al terminar los treinta días se hace una visita al panteón.
No es bueno visitar demasiado el panteón más que en las fechas dispuestas para ello.
Esto ayuda a que los deudos puedan superar su duelo y salir adelante después de la pérdida

Cristianismo: Se lleva con La Paz y el consuelo que solo Dios puede ofrecer y con la esperanza del momento glorioso de encontrarnos de nuevo.

Islam: Tres cosas van a la tumba con el muerto. Primero la familia, segundo sus bienes y tercero sus acciones. Los primeros dos regresan y las acciones quedan con el muerto. Muhammad (PBSCE)

¿Llegará el día en que nos reencontremos con los muertos?


Budismo: Es posible reencontrarnos con nuestros seres queridos en nuevos nacimientos. No obstante, la tradición budista no cree en un reino fantasmal o espiritual en el que nos volvemos a encontrar con nuestros seres queridos necesariamente.

Judaísmo: De acuerdo a los sabios cabalísticos lo primero que encuentra el alma al salir del cuerpo es la presencia divina e inmediatamente después sus ancestros vienen a recibirlo

Cristianismo: Sí, es la esperanza de la resurrección de que nos volveremos a encontrar con nuestros seres queridos.

Islam: La muerte es un receso, un cambio de tipo de la vida. Claro que nos vamos a un lugar que puede ser infierno o cielo dependiendo de nuestras acciones en la vida. Los que van al cielo sí van a reconocer a los otros que conocieron en este mundo. Sí pueden estar juntos. Pero no hay tiempo ni lugar exacto, pueden estar en miles de lugares a la vez.

¿Es necesario que los vivos hagamos algo por los muertos? Misas, velorios, rosarios, rezos, etc.


Budismo: En realidad no es necesario por lo menos no para la persona que ha fallecido. En el peor de los escenarios después de 49 días después del morir la persona experimenta un nuevo renacimiento y en el mismo no podemos tener más injerencia influencia sobre de esta.
No obstante recordar a nuestros muertos es de fundamental beneficio PARA NOSOTROS, para nunca perder la memoria de estos, las enseñanzas que nos dejaron, el cariño que nos compartieron y así, para que nunca abandonen nuestras vidas.

Judaísmo: Durante los siete días se llevan a cabo tres rezos diarios, uno en la mañana y otros dos al atardecer y al caer la noche.
En cada día un rabino o familiar dedica unas palabras en honor de la persona fallecida.
Al mes y al año se acude al panteón a hacer un rezo especial y al descubrir la lápida
Durante 12 meses los familiares dicen el Kadish
Al año se hace un rezo especial y luego de esto cada aniversario se vuelve a reunir la familia para decir kadish por una semana
También en las fiestas mayores es costumbre recordar a todos los difuntos

Cristianismo: No es necesario. La obra salvífica y el único intercesor entre Dios y los hombres es Cristo.

Islam: Después de 7, 40 y 52 días de la muerte, hay unos rituales en pueblos islámicos, a lo mejor no coinciden religiosamente sino tradicionalmente.
Realmente es bueno hacer oraciones por los muertos, hacer buenas acciones por ellos y mandarles los premios a ellos. Eso sí existe.

¿Con qué rituales recuerdan a los muertos? Como en México el 1º y 2º de noviembre.


Budismo: Si bien en la tradición tibetana no hay festividades anuales relacionadas con los muertos es común que se hagan rituales en el seno familiar para beneficiarles por varios años o simplemente para recordarles.
Sin embargo, la tradición de día de muertos es única y extraordinaria la cultura mexicana

Judaísmo: La Torá prohíbe explícitamente hacer cualquier tipo de ofrenda a los muertos.
Nuestra forma de recordarlos es a través de hacer buenas acciones en su memoria
Y hacer distintos rezos

Cristianismo: No es parte de la tradición cristiana. Recordamos a nuestros muertos día a día y algunos realizan un servicio en los aniversarios luctuosos.

Islam: Los Cementerios están dentro de las ciudades. Para ir a tu casa o al trabajo pasas por dentro. No los vemos muy lejos de nosotros. Por ejemplo, Erhan iba cada 15 días a la tumba de su padre cuando estaba viviendo en Estambul.

Tradicionalmente los muertos se visitan 2 veces al año un día antes de las fiestas religiosas (Ramadan , Sacrificio).

Paz sean con ustedes oh personas de las tumbas, ayer estuvieron como nosotros, mañana seremos como ustedes. Dicho de Profeta Muhammad (PBSCE). Cuando él entraba a un cementerio.

¿Cómo practicar la paciencia en cuarentena?

La paciencia es la habilidad de permanecer en un estado y condición de calma ante las adversidades, los retos, problemas y frustraciones de la vida.

SER PACIENTE NO SIGNIFICA SER PASIVO.  Más bien se trata de un estado y condición mental capaz de trabajar de forma positiva y creativa con las dificultades propias de la vida.  La paciencia puede exaltar y mejorar nuestra condición vital cotidiana.

Para cultivar la paciencia es esencial comenzar por detectar los síntomas de la impaciencia: la ansiedad, irritación, impulsividad, enojo, exasperación, resentimiento, añoranza y nerviosismo.

6 métodos para cultivar la paciencia:

1.- Practica la recolección o presencia mental
Recuerda que uno de los primarios objetivos de este tipo de disciplina de adiestramiento mental es cultivar la habilidad para sincronizar a la mente con el cuerpo.

La práctica de la recolección o presencia mental depende del fortalecimiento de dos factores de la consciencia: la recolección y la introspección.

3 fases esenciales en el entrenamiento de la recolección o presencia mental: relajación, estabilidad y alerta mental.

2.- Libérate y evita toda afirmación o declaración que contenga las siguientes frases: “y si tan solamente entonces” y la palabra o afirmación “deberías de o deberá ser”

3.- Inhala profundamente 5 veces
Esta recomendación puede sonar simple pero es probablemente la herramienta que se usa más frecuentemente  para lidiar con los sentimientos de impaciencia.  El inhalar profundamente tiene un efecto tranquilizador en la persona y por lo tanto disminuye los disparadores de la impaciencia.

4.- Ten mayor compasión para ti mismo
Entiende el hecho de que no eres perfecto sino falible y comprométete a hacer tu mejor esfuerzo para manejar las situaciones difíciles de la vida.

5.- Elimina toda expectativa.
Las cosas son como son y no como tú deseas.  En añadidura la percepción que de las mismas tienes es profundamente subjetiva y no refleja necesariamente la manera en que las cosas son.
¿Y cómo es que las cosas son? Transitorias, dinámicas, carentes de identidad intrínseca

6.-  No olvides el principio dorado
Todo es transitorio y cambiante.  Lo único con lo que en realidad cuentas es el momento presente y este se habrá ido en un instante.  No lo desperdicies en brotes de enojo, ansiedad o miedo. 

Pregúntate si la impaciencia te ayuda de forma alguna o si en contraste se trata de un patrón negativo que deteriora tu relación con el mundo y las personas que te rodean.

Pregúntate si en unos años este evento por el que ahora das la vida será realmente importante o significativo.

10 recomendaciones psicológicas para afrontar la eventual salida de la cuarentena

El informe realizado por psicólogos de la UADE (Universidad Argentina de la Empresa) explica que cualquier encierro por más de diez días ocasiona en las personas cambios emocionales y de comportamiento, para los que es mejor estar prevenidos.  

Sentir ansiedad, nerviosismo, agitación, tristeza o ira, entre otras emociones, es normal frente a situaciones tan extremas como la que estamos atravesando con la pandemia por Covid-19 y la situación de confinamiento que supone. Puede que estas sensaciones te asusten, pero se trata de reacciones normales frente a situaciones inusuales y de crisis grave que suponen afrontar niveles extremos de incertidumbre y estrés.

Sentirte así en una circunstancia tan complicada como la que estamos viviendo es completamente normal.

De hecho, experimentar un cierto nivel de ansiedad es necesario para que no bajemos la guardia frente a, por ejemplo, las medidas de seguridad establecidas que debemos observar por el bien común, y únicamente si estas emociones son muy intensas y/o duraderas deben producirte alguna preocupación.

El estar confinado en casa y escuchar frecuentemente noticias sobre la pandemia de la covid-19 aumentan los casos de depresión, ansiedad y otros malestares emocionales.

“La importancia de mantener la salud emocional es muy grande porque determina una gran cantidad de acciones que podemos hacer en función a acciones de seguridad en torno a nuestra persona”.

Entre los cambios en el comportamiento humano que pueden aparecer, tanto de origen interno como en respuesta a estímulos externos, podemos encontrar los siguientes: 

-Agorafobia: contrario a lo esperado -como se ha visto luego de la epidemia de SARS- muchas personas desarrollarán una fobia a los espacios públicos y autolimitarán su salida. 

-Aumento de abuso de sustancias: puede verse incrementado el consumo de alcohol, de psicofármacos o de otras sustancias como una manera distorsionada de anestesiar el dolor emocional. 

-Aumento de síntomas obsesivos: el temor al contagio puede persistir por bastante tiempo, de modo que los rituales de limpieza de la casa y el lavado compulsivo de manos pueden ser frecuentes y, en algunos casos, desmedidos. 

-Cambios de conducta: viajar, desplazarse, mandar a los niños nuevamente al colegio, ir a comer afuera o ir a un cine serán actividades que se irán retomando gradualmente, tanto por una restricción impuesta como autoimpuesta por el nivel de ansiedad y miedo que suscitan. 

-Duelo por la pérdida de un ser querido: la imposibilidad ante la verificación visual del fallecimiento produce una negación de la pérdida que vuelve a este proceso doloroso e incluso surgen resistencias. La falta de confirmación del cuerpo sin vida hace mayormente dificultoso procesar esa pérdida. 

-Estigmatización: es posible que algunas personas sean estigmatizadas por ser posibles portadoras del virus o que se discrimine a ciertos sectores sociales como responsables de la pandemia. 

-Estrés postraumático: algunas personas pueden persistir en el tiempo con síntomas de ansiedad, miedo, angustia, depresión e insomnio. También pueden aparecer síntomas somáticos como consecuencia de la situación de estrés prolongado (síndrome de intestino irritable, enfermedades cardiovasculares, alopecia y otras enfermedades de la piel, aumento de alergias, enfermedades autoinmunes, entre otras). 

-Nuevas formas de relacionarse: la distancia social generará nuevas modalidades de reunión y habrá cambios en las relaciones afectivas que serán puestas en valor nuevamente. Recordemos: la distancia será física, no afectiva. 

-Reacciones eufóricas: el confinamiento prolongado puede generar una salida eufórica hacia el contacto, las reuniones sociales y el descontrol.  

 -Readaptación de los niños: luego de un período de tiempo tan extenso en contacto ininterrumpido con los padres, es probable ver en los niños más pequeños conductas regresivas, caprichosas y angustia de separación.  

-Problemas económicos: a la salida del confinamiento muchas personas se enfrentarán a la pérdida de sus empleos o de sus negocios, lo cual puede devenir en una fuente de estrés de alto impacto. 

-Aislados, pero en contacto: la tecnología digital nos permite estar solos, pero juntos. Establecer conversaciones más emocionales, más íntimas. Permanecer conectados con las personas de riesgo. 

fuente: verne.elpais.com & https://m.ellitoral.com/

¿Qué hacer si tu hijo tiene ataques de ansiedad?

La ansiedad es cada vez más común en edades más tempranas.
Es el temor de que ocurra alguna cosa o problema específico. Asociadas a situaciones que se cree que no se pueden controlar.
Estas crisis, causan preocupaciones y miedos exagerados, cambios en el comportamiento del niño o del joven, así como en sus patrones de sueño, alimentación y/o estado de ánimo.
El estrés suele ser una de las causas más comunes de los ataques de ansiedad.
El estrés va específicamente a aquellas situaciones que sienten que los rebasan.

Los signos y síntomas de la ansiedad más comunes incluyen los siguientes:
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual

Si bien es cierto que los ataques de ansiedad suelen ser reales, también existe la predisposición a presentarlos por un tema de pertenencia e imitación.
Están asociados de manera directa a la dificultad en el control de las emociones e impulsos.
Las emociones suelen ser permisivas y aguantadoras. No obstante, al ser ignoradas por demasiado tiempo buscan la salida abrupta a través de la ansiedad.
La inmadurez emocional juega un papel importante en los ataques de ansiedad.

Relación entre Emoción, sentimiento y pensamiento o idea.
Emoción: Aquello que experimentamos de manera Intensa, temporal y fisiológico.
Sentimiento: Es el registro de lo que la emoción nos hace sentir.
Pensamiento o idea: Es el registro mental de lo que sentimos al experimentar emociones.

Consejos para los padres.
No trates de eliminar la ansiedad o que tu hijo la evada, ayúdalo a controlarla.
No evites ciertas cosas simplemente porque le causan ansiedad al niño.
Sé positivo, pero dando juicio de realidad.
Respeta sus sentimientos, pero no los refuerces.
No refuerces otro tipo de temores.
Dale ánimos.
Enséñale que el control de las emociones es una característica que se puede desarrollar.

Consulta con el médico en los siguientes casos:
Ves a tu hijo demasiado preocupado que incluso interfiere en su escuela, sus relaciones, etc
Su miedo, su preocupación o su ansiedad le causan malestar y le resulta difícil controlarlos
Se siente deprimido, o tiene otros problemas de salud mental junto con ansiedad
Piensas que su ansiedad podría estar vinculada a un problema de salud física
Tiene pensamientos o conductas suicidas
Es posible que sus preocupaciones no se vayan por sí solas y que empeoren con el paso del tiempo si no procuras ayuda. Visita a tu médico o a un profesional de salud mental. Es más fácil tratarla si obtienes ayuda pronto.

La terapia en línea sí ayuda Y hay ESTUDIOS QUE LO AVALAN.

Que la terapia sea en línea no reduce la capacidad del profesional para comprender tus problemas y ayudarte a superarlos.


La terapia en línea es la que se lleva a cabo vía remota usando tecnología. Es conocida de diferentes formas: terapia a distancia, psicoterapia por internet, telepsicología, apoyo psicológico en línea, entre otras. Se realiza por videollamada o llamada y a través de dispositivos como computador, tablet o celular, en general tiene el mismo formato que el apoyo psicológico tradicional.Tu salud mental es igual de importante que tu bienestar físico.

La terapia en línea tiene un historial de éxito porque realmente ayuda a las personas a superar sus problemas.

Estudios han demostrado la eficacia de la terapia en línea. Asesoramiento que se ha convertido en una alternativa viable y un complemento de la terapia de consultorio.

La terapia en línea es un asesoramiento que brinda un terapeuta a su paciente a través de Internet. Una asistencia profesional que ayuda a tratar y a superar estados depresivos, ansiosos, de dolor, entre otros trastornos mentales.

Uno de los mejores beneficios de la terapia en línea es que el terapeuta se mantiene siempre con el paciente. Está disponible desde cualquier lugar que este quiera o pueda estar.

Los terapeutas en línea de buena reputación tienen la práctica y las competencias que se esperarían de un terapeuta convencional. Ya que estos se rigen por los mismos estándares y emplean los mismos métodos de ayuda que en una consulta tradicional.

Características de la terapia en línea

Este revolucionario método de ayuda a distancia tiene las siguientes características:

  • Es accesible: el paciente podrá conectarse con su terapeuta en cualquier parte del mundo y a toda hora. Es precisamente la principal característica de la terapia en línea.
  • Es seguro y privado: los sitios bien calificados respetan la privacidad del paciente. Si no quiere revelar su identidad ni rostro, tendrá derecho a no hacerlo.
  • Es confidencial: la información entre el paciente y su terapeuta queda guardada en el servidor del sitio web y solo ellos podrán acceder a ella.
  • Es menos costosa que una cita tradicional cara a cara.
  • Se trata de una alternativa conveniente para personas con discapacidad.
  • Es una solución para hombres y mujeres que se encuentran en una relación abusiva, que quieren tomar terapia sin que la pareja se entere.
  • Y también es una buena opción para parejas que sostienen una relación a distancia y desean fortalecer sus vínculos.

Además de seguir la atención psicológica tradicional vía remota, la terapia en línea permite más servicios como son: materiales psicoeducativos en línea, videos, comunicación constante a distancia.

Existen estudios sobre la efectividad y resultados de la terapia en línea, lo que ha motivado cada vez a más psicólogos y pacientes a optar por esta.

Algunos artículos y estudios son:

  • Andersson, G. (2009). Using the Internet to provide cognitive behaviour therapy. Behaviour Research and Therapy 47, 175–180.
  • Andersson, G., Nordgren, L., Buhrman, M. & Carlbring, P. (2014). Psychological Treatments for Depression Delivered via the Internet and Supported by a Clinician: An Update. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 19(3), 217-225. Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología.
  • Andersson, G., & Cuijpers, P. (2009). Internet-based and other computerized psychological treatments for adult depression: A meta-analysis. Cognitive Behaviour Therapy 38(4), 196-205.
  • Barak, Azy, et al. (2008). A comprehensive review and a meta-analysis of the effectiveness of internet-based psychotherapeutic interventions. Journal of Technology in Human Services 26(4), 109-160.
  • Day, S. & Schneider, P. (2002). Psychotherapy Using Distance Technology: A Comparison of Face-to-Face, Video, and Audio Treatment. Journal of Counseling Psychology 49(4), 499–503.
  • DeAngelis, T. (2012). Practicing distance therapy, legally and ethically. Psychology is developing guidelines for practitioners in this rapidly changing area. Monitor on Psychology 43(3). American Psychological Association.
  • Dittmann, M. (2002). Distance therapy may promote more client openness, study suggests. American Psychological Association.
  • Epstein, R. (2011). Distance Therapy Comes of Age. Recent studies show that psychotherapy delivered through electronics devices can benefits patients. Scientific American Mind
  • Gainsbury, S. & Blaszcynski, A. (2011). A systematic review of Internet-based Therapy for treatment of addictions. Clinical Psychology Review 31, 490-498

Entre muchos otros estudios, la terapia en línea ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, en sus inicios se usaba apoyo psicológico telefónico y tuvo un auge a partir de los años 90 por la expansión de la conexión a internet y el crecimiento digital. Hoy día se atienden múltiples padecimientos y problemáticas a través de la terapia en línea. Todo esto, normado por los estándares éticos que impone la Asociación Americana de Psicología (siglas en inglés APA).

fuente: www.terapify.com y miespacioenlinea.com.mx

Tu estilo de vida = tu autoestima

¿Cuál es el ‘estilo de vida’ que te das a ti mismo?

AUTOESTIMA: Es la forma de valorarnos a nosotros mismos y ‘normalmente’ es positiva, según cita la Real Académia Española.
• ‘estima’ es la consideración y aprecio que se hace de alguien o algo por su calidad y circunstancias.

“La autoconfianza aumentada y la alta autoestima, conducen a aumentar el éxito material y como mínimo al autorrespeto”: Marsha Sinetar, mujer americana que inició su vida como educadora de nivel elemental en Estados Unidos, es psicóloga, escritora y consultora empresarial.

LO PRIMERO QUE TENEMOS QUE SABER

1. La autoestima, nos da el poder de saber qué y quiénes somos, da una alta seguridad emocional
• por el contrario una baja autoestima, paraliza la habilidad de actuar a favor de lo que se cree que es lo ‘correcto’.

2. Las personas con alta autoestima, anhelan una vida llena de significados, estar o generar mayormente un ambiente que les provoque felicidad.

3. Una persona con una alta autoestima, aprende y sabe ESCOGER aprendiendo a ser responsable de sus actos.
• La gente con autoestima, se valora, se procura a sí misma y entonces sabe claramente qué si y qué no quiere.

4. Si nos tenemos aprecio, REAL y PROFUNDO, eso va más allá de valorarnos por cómo nos vemos físicamente o cómo es la percepción que los demás tienen de nosotros o cómo nos desempeñamos.

5. En ocasiones se puede confundir autoestima con autoevaluarte, lo cual es diferente.
• Mauro Rodríguez en su “Escalera del Autoconocimiento” hace el cuestionamiento si al autoevaluarte, tienes la tendencia a ser objetivo en distinguir si algo que hiciste “estuvo bien o mal” o el ejercicio que se hace es de “devaluación”.

6. Las personas con una alta autoestima tienden a cultivar autorrespeto y seguridad interior. Aprenden a desarrollar un sentido de compromiso con sus propios talentos y objetivos.

7. Abrahám Maslow (pionero en el estudio de personalidades saludables), dice que las personas con alta autoestima, como sienten una seguridad real en ellas mismas, en sus capacidades y potencialidad:

a. Están dispuestas a experimentar, a tomar riesgos lo cual les implica ir desarrollando otras competencias.

b. Estas personas que se arriesgan frecuentemente alcanzan metas “diferenciadas” al del grueso de la población, pero para ellas el trabajar por esas metas no sólo es una forma de vivir, sino que esas metas son realmente SIGNIFICATIVAS para ellas.

• Nota importante: como siempre es FUNDAMENTAL que haya un equilibrio sano, ni es bueno tener una muy baja autoestima como del otro lado, tener una autoestima que llegue a cegar.

AUTOESTIMA “DE MÀS”
• Las personas con una auto estima demasiado alta, incluso cae al extremo de inseguridad que hablábamos antes, pues su verdadero deseo es el de impresionar a otros, más que el de mejorar su calidad de vida.

• Una dosis demasiado alta de autoestima, puede evidenciar una incapacidad de afrontar problemas, lo cual ‘se disimula’ un poco con montar un escenario de que “todo está bien y no me afecta”, cuando pudiera ser que le afecta tanto que le parece insoportable esa situación y mejor se prefiere salir muy rápido de ella para evitar los sentimientos que tendría que enfrentar si tuviera que tomarse el tiempo para afrontar esa cuestión y resolverla.

BUEN ESTILO DE VIDA: todo lo que hacen y/o planean hacer, va directamente relacionado a su bienestar, lo cual quiere decir ‘estar – bien’.

Como moraleja debemos separar el significado monetario al estilo de vida, pues hay gente con mucho dinero, pero con un estilo de vida no precisamente bueno o viceversa.

“Hay que ‘ver’ para ‘creer’, entonces párate enfrente de un espejo, ‘ve’ a la persona que eres y comienza a creer en ella”.

El encierro del amor: No eres tú, es el COVID

Muchas relaciones están afrontando retos no sólo a raíz del confinamiento, sino de los efectos que en todos los niveles está teniendo la pandemia en nuestras vidas.

Si a los efectos económicos, sociales y psicológicos le agregamos lo que cada uno ya venía cargando previo a esta catástrofe, sin duda el resultado es una puesta a prueba de nuestras fortalezas y nuestros mecanismos de defensa que para algunos podrían resultar adaptativos, pero desafortunadamente para muchos acabarán por ser desadaptativos. ¿Es mi relación la que ya se encontraba en agonía o ha sido este virus el que ha venido a arruinarlo todo? Vamos juntos a conversar acerca de este tema de impacto actual.

Lo que nos está pasando.
Es una situación inesperada, indeseada y que se ha prolongado más allá de nuestras expectativas originales.
Esta crisis ha traído cambios profundos en nuestra forma de vida y ha impactado nuestras áreas psicológica, social, afectiva, laboral y económica.

Lo que nos está pasando, con lo que nos está pasando.
Todo esto nos inquieta, nos preocupa y a veces rebasa nuestras capacidades ordinarias para afrontar las crisis cotidianas de la vida.
Y esto es natural al ser una crisis extraordinaria.
Tensa y pone a prueba nuestra capacidad para manejar la situación e impacta directamente a nuestra salud mental y, como consecuencias, a nuestra interacción con personas cercanas.
Entonces quizá no es tu pareja, quizá no es la COVID y ni siquiera tu supuesta mala relación. Valdría la pena reflexionar si no eres tú, o mejor dicho tu incapacidad de afrontar y de ajustarte o adaptarte a las circunstancias cambiantes.

El elemento más destructivo.
Cuando las personas son incapaces de adaptarse es muy frecuente que se acumule en ellas una gran cantidad de ESTRÉS y este acabe por disparar a la ANSIEDAD.
La ansiedad nos hace catastrofizar, disminuye nuestra tolerancia y nos hace entrar en un modo de supervivencia (que por definición es muy poco empático, porque nos hace pensar mucho más en cómo ponernos a salvo que en el bienestar del otro). Te hace comportarte de maneras egoístas.
Esto tiene mucho que ver con la resistencia natural al cambio, pero también con la incapacidad de aceptar la realidad o lo inevitable de la vida.
Para sustentar lo anterior, nos vamos a apoyar en el llamado:

Modelo de adaptación al estrés por vulnerabilidad
El Modelo de Adaptación al Estrés-Vulnerabilidad (también llamado Modelo de Proceso de Contexto de Rasgos ) es un marco, descrito por el Dr. Benjamin Karney, para comprender cómo la satisfacción en las relaciones íntimas puede cambiar o permanecer estable con el tiempo y las circunstancias.
El modelo propone 3 factores que influyen el resultado de una relación basados en las crisis que ocurren a su alrededor:
Vulnerabilidad
Esto es lo que cada uno ya traía cargando previamente.
Es cualquier tipo de factor que dificulta que una persona mantenga relaciones duraderas y satisfactorias.
Problemas de salud mental, ansiedad, depresión, impulsividad, rasgos de personalidad (neuroticismo o narcisismo, por ejemplo), malas experiencias en relaciones previas, problemas de autoestima, adicciones, etc.
Factores estresantes
Para nuestro caso, hablamos de todos los efectos y el impacto que está teniendo la pandemia en nuestras vidas y que va más allá de nuestra capacidad para afrontarlos.
Ya sea porque sean muy grandes o porque se acumulen de manera desordenada y concurrente.
Trabajo, miedo al contagio, dinero, los hijos, etc.
Capacidad de adaptarse
Son las habilidades y capacidades que poseen las parejas para enfrentar y adaptarse de manera efectiva a circunstancias desafiantes. Las adaptaciones pueden incluir el sentido del humor de una pareja, formas constructivas de manejar conflictos y resolver problemas, y apoyarse mutuamente.
Los dos primeros elementos (factores estresantes y las vulnerabilidades) aumentan los comportamientos negativos de la relación (como la crítica y la insensibilidad) y, a su vez, aumentan los resultados negativos (insatisfacción y ruptura de la relación).
Por otro lado, la capacidad de adaptarse amortigua los efectos del estrés, disminuyen la ansiedad y reducen el riesgo de insatisfacción y ruptura de la relación.

¿De qué depende que esto se convierta en un desastre u oportunidad?
Para algunas personas que han sabido canalizar la ansiedad y el miedo de maneras adaptativas, el pasar tiempo con su pareja les ofrece la oportunidad de conversar, fortalecer la intimidad y consolidar su relación.
La relación de pareja se convierte en un amortiguador de la ansiedad, porque juntos se van adaptando al apoyarse en situaciones complicadas. Se mueven el uno hacia el otro.
Para aquellos que dentro de sí ya había de por sí una tormenta de emociones confusas, el caos que provoca la incertidumbre de la situación actual, más los retos sociales, laborales, de salud y económicos que estamos viviendo, se convierte en un catalizador de la ansiedad que todo lo catastrofiza, maligniza y descompone. Las relaciones de pareja no son inmunes a esto.
En este caso se alejan el uno del otro o, lo que es peor, se mueven el uno contra el otro.
Esto sucede porque la ansiedad busca salida y defensa; es decir, combatir aquello que la causa para aniquilarlo y como eso no se puede hacer con el virus (por ahora), entonces se proyecta esto en otra persona (generalmente la pareja) convirtiéndola en la supuesta causante de todos los males.
La realidad es que si una relación no se convierte en un factor atenuante para las crisis, regularmente se convierte en una entidad precipitante o agudizante de ellas. Es otro elemento con el que hay que estar lidiando.

  • Que estrategias nos pueden ayudar.
  • La APA (Asociación Psicológica Americana) recomienda 4 estrategias para amortiguar el impacto de la pandemia en su relación de pareja:
  • Reconozcan los factores estresantes.
  • Especialmente los que no son tan obvios.  Por ejemplo, a lo mejor uno de los dos tiene que salir a trabajar, con riesgo de contagio, mientras que el otro se queda con la carga y responsabilidad de los niños que no están yendo a la escuela y están más demandantes que nunca.
  • Reconocer el estrés no significa que estamos bajo el mismo estrés o que lo estamos experimentando de la misma manera, pero reconocer que está teniendo efectos negativos en cada uno, puede ayudar a las parejas a superar la irritación y apoyarse mutuamente a través de la empatía.
  • Verifiquen el impacto de su vulnerabilidad, especialmente a través de la ira.
  • No es lo mismo hablar de lo que está pasando que culpar al otro de lo que está pasando.  Es muy poco probable que alguno de ustedes sea el causante de la pandemia.
  • El enojo desbordado debería ser una señal de que es momento de detener temporalmente una conversación y no el combustible que haga subir el tono de voz.
  • Para lograr esto conviene que cada uno verifique su estado emocional y el tono y volumen de voz que está a punto de usar y hacer una pausa de ser necesario.
  • Hagan una lista de las cosas que preocupan a cada uno y trabajen juntos para tratar de encontrar solución o cómo adaptarse al menos temporalmente a ellas.
  • Apoyense mutuamente y recuerden los buenos tiempos.
  • Si están en una relación debe ser generalmente porque en algún momento consideraron que era una buena idea.
  • Recordar esas razones y reconocer que en su momento valieron la pena puede ayudarnos a tomar perspectiva y darnos cuenta que posiblemente esto que está pasando dispara reacciones más circunstanciales que profundas.
  • Hagan tiempo para la diversión y el sentido del humor.
  • Los problemas no se niegan, pero vivir bajo su yugo o sólo hablando de ellos tendrá un impacto negativo; especialmente si ya entraron en modo de “catástrofe” donde la indefensión se ha apoderado de ustedes.
  • Para aquellos con niños pequeños que no encuentren espacios de descanso e intimidad, conviene que hagan ver a los hijos que necesitan momentos para conversar o simplemente descansar.
  • De todos modos a un niño pequeño difícilmente acabas por darle gusto absoluto por tiempos prolongados porque son insaciablemente demandantes.
  • A veces incluso conviene, por cansados que puedan estar, dejar que los hijos se duerman y tener unos minutos a solas para conversar o hacer algo divertido juntos.

¿Y si nada funciona?
Lo que decía Einstein acerca de los problemas.
Es probable que estés buscando la solución en el lugar equivocado.
Tal vez estés tratando de encontrar el defecto en tu pareja, buscar hacerle cambiar o hasta atribuyas a tu mala relación lo que están viviendo actualmente.
También sería natural y comprensible atribuir todo esto a la pandemia, porque para muchos para que ha habido un antes y un después.
Sin embargo vale la pena considerar si no es tu vulnerabilidad previa (o la de ambos) la que está disparando tu ansiedad y maladaptación a las circunstancias y que todo se esté fugando hacia tu relación de pareja.
Valdría la pena considerarlo porque quizá con los factores estresantes no puedes hacer mucho, pero un problema de ansiedad está más en tus manos resolverlo si buscas la ayuda necesaria.

Para saber más: fuente: marthadebayle.com
Bodenmann, G., Meuwly, N., Germann, J., Nussbeck, F. W., Heinrichs, M., & Bradbury, T. N. (2015). Effects of stress on the social support provided by men and women in intimate relationships. Psychological Science, 26(10), 1584–1594.
Bodenmann, G., Meuwly, N., Bradbury, T. N., Gmelch, S., & Ledermann, T. (2010). Stress, anger, and verbal aggression in intimate relationships: Moderating effects of individual and dyadic coping. Journal of Social and Personal Relationships, 27(3), 408–424.
Karney, B. R., & Bradbury, T. N. (1995). The longitudinal course of marital quality and stability: A review of theory, methods, and research. Psychological Bulletin, 118(1), 3–34.
Neff, L. A., & Karney, B. R. (2017). Acknowledging the elephant in the room: How stressful environmental contexts shape relationship dynamics. Current Opinion in Psychology, 13, 107–110.
Pietromonaco, P.R., and Collins, N.L. (2017). Interpersonal mechanisms linking close relationships to health. The American psychologist, 72(6), 531–542.